Las Hijas del Terror
Hatari Llacta de Jorge Miyagui.
Desaparecidas
¿Has visto el cadáver?
¿rozaron tus dedos su piel de mandarina?
¿recogiste su ropita?
¿santiguaste sus cicatrices?
¿intentaste lo imposible
besarla, besarla para que vuelva a la vida?
qué afortunada eres
ay, Mamacha de los Dolores,
siete veces atravesada por el mismo sufrimiento
qué suerte tienes
saber que no existe
sepultar la duda
no como yo que deambulo con este sombrero
vamos por acá, a la oficina, luego p’allá,
a la prefectura y a la comisaría,
diciendo no, que no, que no, diciendo
que son mentiras y puritas mentiras
mi pequeña una mentira
mi viento mi frente mi vientre puras mentiras.


Muy buen poema.
Un abrazo Gus.
Comment by Gus... — October 17, 2007 @ 6:17 pm
Por favor…!No pisen las flores!
Cualquier relleno sanitario, puede ser su tumba.
Tu dureza poética es un golpe en la frente y la conciencia.
Algún día, las ratas, ¿Escucharan?
Gran poema. Besos.
Mónica Angelino - Rep. Argentina.
Comment by Mónica Angelino — December 31, 2008 @ 12:28 pm