¿Los últimos serán los primeros?
Un artículo bastante razonable de Santiago Cueto, especialista de GRADE en políticas educativas, publicado hace poco en El Comercio, ha pasado sin ser comentado y casi desapercibido para la prensa nacional, a pesar de que refuta con conocimientos y argumentos las últimas cifras del reporte anual de competividad del World Education Forum que nos coloca en el último lugar de 131 países. Sostiene Cueto que estas cifras se derivan de una encuesta a un grupo de empresarios que en el 2006 fueron 66 personas. No obstante, agrega más adelante, el rendimiento de los estudiantes peruanos, según las cifras de PISA, es tremendamente bajo e inaceptable pero "quizás no sea siquiera el más bajo de América".
A su vez, Marco Sifuentes en su blog, y re-publicado en la última revista Ideele, escribe un artículo donde expone una serie de coincidencias entre los encargados del e-business de la Universidad San Martín de Porras y la compra de las laptops de 100 dólares (que cuestan 184 dólares en realidad) de parte del Estado peruano. Y como todos sabemos, el Ministro de Educación, José Antonio Chang, sigue siendo el rector de la Universidad San Martín de Porres. Al parecer, según esta fuente, se trata de un negocio que, a pesar de las posibilidades de las laptops, está envuelto en oscuras y cenicientas sombras.
Tenemos aquí, entondes, dos caras de la educación peruana: los supuestos problemas y las supuestas soluciones. Un problema planteado con un énfasis equívoco, con información recogida de "opiniones", viene en un informe foráneo y por lo mismo se le toma como objetivo con resultados precisos y cientìficos. Felizmente un investigador en el tema como Cueto ha salido a señalar con precisión el error, para prevenirnos a su vez el que estemos repitiendo una idea fuerza que nos coloca en el círculo vicioso de la queja y el contentamiento. No se puede seguir repitiendo esa afirmacion inexacta: no somos los ultimos aunque esta bien dificil que alguna vez seamos los primeros. Pero, en todo caso, la situacion de la educacion publicam, que no es lo mismo de la educacion privada, es verdaderamente patetica y no solo se debe al bajisimo nivel de los profesores y a la falta de motivacion, sino a la inquietante mezquindad con la cual el Estado trata a todo el sector.
Y por otro lado, una solución aparentemente interesante, como proyecto y posibilidad de enfrentar las carencias de muchos ninos peruanos, se convierte en un instrumento para sospechar de los funcionarios publicos cuando las adquisiciones –el gran problema del Estado– no se realizan con la suficiente transparencia. Es cierto que las computadoras son un recurso que deben a echar andar los docentes en zonas deprimidas, pero primero ellos deben saber que hacer con ellas, como sacarles el mayor jugo, que tecnicas utilizar para aprovecharlas.
Educacion es el sector mas olvidado porque los principales beneficiados no votan. Pero si no se incrementa el presupuesto para educación, de tal modo que a su vez no se vaya en planillas sino que se invierta en tecnología, capacitación e infraestructura no-inmueble, la situación de la educación en el Perú seguirá su curso hacia el abismo. Para salir a flote no es necesario tocar el fondo de la piscina: ya estamos lo suficientemente bajos como para lanzarnos hacia arriba indefectiblemente.


La educación es competencia de todos los sectores de nuestra sociedad; aún carecemos de auténticas políticas educativas que apuesten por un Perú más equitativo.
Comment by Espléndida — November 23, 2007 @ 7:02 pm