Uchuraccay y la otredad
Hace algunos meses, en noviembre de 2007, Ricardo Uceda en una conferencia en la Universidad Antonio Ruiz de Montoya, confesó uno de sus fracasos periodísticos: su investigación sobre Uchuraccay. “La ideología nos cegó y tuvimos conclusiones falaces” refiriéndose a las fotos de los comuneros en las que creyeron ver uniformes militares ocultos bajo los ponchos. A los pocos minutos Edmundo Cruz señaló que quizás Uceda esté equivocado. De hecho, hace unos años, Raúl Wiener sobre este punto ha dicho: “entonces… ¿lo que yo vi el 30 de enero de 1983 no eran militares vestidos de campesinos sino campesinos vestidos de militares y "sinchis?”. Han pasado 25 años y todavía existen más preguntas y ambigüedades que respuestas rotundas sobre lo que sucedió. Los familiares de las víctimas siguen pidiendo justicia.
En ese entonces la Comisión Uchuraccay validó la tesis del “salvajismo, la barbarie y la postergación” como causales de los asesinatos, cuando en realidad se estaba obviando las tensiones que se habían producido por el miedo a la presencia de Sendero Luminoso, la llegada de los “sinchis” y la felicitación que hizo el gobierno a la comunidad de Huaychao de una situación similar pero acontecida contra senderistas. Todas estas circunstancias pesaron mucho más en los hechos luctuosos que la supuesta otredad del sujeto andino.
Y lo más patético del caso es que posteriormente, debido a distintas circunstancias intrincadas vinculadas a la violencia de ronderos y senderistas, 135 uchuracaínos fueron murieron de diversas maneras; entonces el pueblo se desoló porque se había convertido en un espacio maldito. En 1993 un grupo que había estado en la selva regresaron y decidieron re-fundar Uchuraccay unos metros más arriba. Y a pesar del PAR y otros programas, la nueva plaza de Uchuraccay, menos amplia que la anterior, sigue siendo uno de los lugares desolados del Perú.
Según informe de APRODEH los comuneros actuaron instigados por los Infantes de Marina, quienes días antes habían llegado a Uchuraccay con víveres, para promocionar la nueva estrategia antisubversiva planteada por el general Clemente Noel, jefe político-militar de la zona: cooptar a la población de las zonas altas para evitar el "corredor" de los comandos senderistas por las montañas. A los comuneros se les indicó que los "amigos vienen por el aire, los enemigos por la tierra". Noel, en su defensa, sostuvo que los comuneros habían confundido a los periodistas con senderistas pues los primeros portaban una bandera roja y entonaban canciones subversivas, responsabilizando a la temeridad de los periodistas y la ignorancia de los comuneros como los causantes de la masacre. Nuevamente la otredad aparece como respuesta ante la responsabilidad y la duda.
Muchos años después, salió a la luz una probable razón por la cual la Comisión Uchuraccay había llegado a una conclusión tan genérica, que no resolvía sino que por el contrario empantanaba, la búsqueda de una verdadera justicia: prefirieron evitar las consecuencias político-militares de inculpar a miembros de las fuerzas armadas difuminando la responsabilidad que, en 1987, recayó sobre tres miembros de la comunidad, Dionisio Morales, Simeón Aucatoma y Mariano Ccasani, quienes fueron condenados a penas privativas de la libertad entre 10 y 6 años. De esta manera se intentó silenciar la reclamación de los deudos de las víctimas y de la prensa en general, utilizando una vez más a la parte más débil, la población indígena, como chivos expiatorios.
Mientras tanto el racismo en el Perú, que encendió y sigue manteniendo la indiferencia de amplios sectores frente a las desapariciones, asesinatos y torturas de la población andina, fue la razón principal para que los periódicos avivaran estereotipos sacados de la racionalidad más retrógrada de la sociedad criolla. Un diario —como lo señala el historiador Nelson Manrique— tituló como encabezado de la noticia una sola palabra:"¡Bestias!". Este titular recoge el mismo adjetivo que el Código Penal de 1924 usaba para minimizar las penas o considerar inimputables a los indígenas "bestializados por el alcohol". En otras palabras, el titular del periódico no hizo sino responder a una racionalidad y a un imaginario que son el sustrato de la dependencia, la dominación y la exclusión sobre las que hoy, peligrosamente, sigue sustentándose el país.



Muy informativo y da para seguir la reflexión. Justo comentaba con algunas personas que ni la comisión mvll ni la cvr dieron el peso que correspondía a Nieto y a Belaúnde que criminalmente saludó públicamente la matanza de Huaychao, ocurrida días antes…
Comment by Reaño — January 28, 2008 @ 4:50 pm
Estimada Rocío:
Hay que precisar que el informe Uchuraccay sí hace referencia a la instigación de los militares. Se puede ver más sobre lo que se sabe del caso aquí. Hay una tendencia, que no termino de entender, de culpar a Vargas Llosa de haber mentido o manipulado el informa para favorecer a los militares. En fin, es necesario volver a los hechos y por eso recomiendo este link:
http://martintanaka.blogspot.com/2008/01/uchuraccay.html#links
Comment by Daniel Salas — January 29, 2008 @ 9:39 am
Daniel Salas tiene razón, se hace referencia a las instigaciones de los sinchis y de las FFAA. El problema es que se enfatizan las causas mediatas. En todo caso, el último domingo, Rodolfo Cerrón Palomino, lingüista y quechuista que fue asesor de la Comisión Uchuraccay, declara en el diario El Comercio que no se logró establecer una verdadera comunicación o diálogo diáfano entre los comuneros y la comisión. Confesión que además incluye y acepta los estereotipos con los cuales ellos mismos, antropólogos y lingüistas, llegaron a las alturas iquichanas. No dudo de las buenas intenciones y la buena fe de Mario Vargas Llosa, desgraciadamente, una investigación apurada produjo muchos problemas posteriores, incluso el vejamen del propio escritor por un tribunal que tampoco entendía el problema, por el contrario, sólo utilizaron su investidura para acrecentar el resentimiento y la diferencia.
Comment by Rocio Silva Santisteban — January 30, 2008 @ 4:39 pm
acabo de encontrar tu blog. bastante interesante, gracias.
Comment by Kyle — February 1, 2008 @ 3:21 pm
PERUNINCHIS LLAQTANCHISCHU MANACHU
Nosotros vivimos en el Perú que espera año a año ver crecer bien el maiz y la papa en las chacras, sin sequias ni heladas ni plagas, el Perú que compra las verduras frescas en las ferias dominicales de las capitales distritales, en los mercados como el Vinocanchon o Qasqaparo. Vivanda, y aun el popular Wong quedan efectivamente en ese otro Perú que desde aqui solo aparece en la TV, donde la hay, donde llega el fluído electrico.
Este es el Perú del casi 50% que votó por Humala, pero no por que fuese “etno-nacionalista” o sea mas parecido a quienes tienen apellido de origen quechua, aymara o selvatico (han dicho que su apellido es la castellanización de la palabra quechua Uma = cabeza), y no a los políticos tradicionales, de castizos apellidos y rancias raigambres hispanas comos los Garcías, Belaúndes o Riva Agueros.
Se trata del Perú del “interior del país”, cosa que ya dice mucho y enuncia ese otro Perú “exterior”, que se esfuerza por estar en las afueras como quien permanece a flote sin hundirse en lo vernacular anacrónico. En este Perú se ahorra criando ovejas, engordando un ganado vacuno, implementando sistemas de riego mejorado para no padecer de escasez de pastos los meses de secas, ¡sí, este Perú no tiene cuatro estaciones!, sino dos, la temporada de lluvias y la de secas. Mancora y el verano, Ricardo Bedoya y el Placer de los Ojos son referentes lejanos, exhóticos. José María Arguedas casi junto a Garcilaso, el Inca, es como el mítico fundador de este Perú puesto en el papel, qelqan riman. Y no hay noches de aburrimiento para ver los últimos DVDs -originales- sobre las corporaciones o el calentamiento global… están las noches para descanzar de una cotidaneidad dura, y noches de jolgorio y fiesta para oir música y bailar, ritmos que no olvidan al huayno y el remoto yaravi pero que tampoco excluyen los teclados electrónicos y los ritmos del pop rock.
Yo nací en este Perú, pero no es mi burbuja, no soy un fundamentalista andino lo mismo que no soy un aculturado. Quienes nacimos en este lado de la orilla, vemos tambien ese otro Perú, el oficial, el hispano y anglo parlante, vemos incluso otras posibilidades mas de país.
Nuestro Perú viene directamente de Túpac Amaru y Manco Inca, no Tupac Amaru I o II -inventos de una historiiografia criolla- sino de los Amarus y los Qhapaqkuna, salidos de la atemporal lista de los Apus y los Mallkis. El Perú de esas veces aún resiste, persevera en su ser, y dice kashkaniraqmi, como en ese poema de Arguedas, demonio feliz que hablaba el dulce runasimi y el castellano. Este no es un país que busque su nacimiento en Bolívar o Riva Aguero, ni en “la guerra del Pacifico” (nadie nota lo ridiculo de la frase,) ni en Graus o Bolognesis, sino que recuerda haber nacido mucho antes, en el origen mismo de los tiempos y la civilizaciónm junto a la domesticación de las plantas y los animales, del agua y las montañas, los canales de riego y los andenes. Y seguramente la mayor expresión sociológica y literaria sea la Coronica del Buen Gobierno de Felipe Huamán Poma, historiador aborigen, príncipe, hijo de Huamán Mallki, segunda persona del Inka en el reino de los orgullosos Yarovillcas, quienes aún guardan la memoria de su gloria desde Yarusyacan en Pasco en medio de grandes empresas mineras que explotan y lucran de sus tierras.
Nosotros estamos seguros que es éste el Perú que limita con el futuro, Gustavo Perez Ocampo, poeta cusqueño, tiene un verso que dice: “nuestro destino es la memoria del cielo”, y en quechua los runas decimos Ñawpaqman purisunchis, avancemos hacia el futuro, pero ñawpa es tambien lo pasado remoto y los primeros ancestros son llamados ñawpa machus. Este es el Perú que guarda la memoria de los Inkas Yupanquis, Garcilaso explica, “yupanqui” es en quechua “recordarás” pero recordaras todo lo bueno y lo que merece ser recordado; si a ello los q´aras (la gente desprovista del bagaje cultural andino, “desnudos” o “pelados”) llaman utopia arcaica desde sus canones literarios nosotros le llamamos Horizonte de Sentido.
Este Perú se sostiene en estas raíces más profundas, mejor irrigadas, por esa sangre que nos late en el pecho y que fue la misma que se derramó para la Indepencia, por miles de indios, montoneros, campesinos que lucharon a distancia de tiro de piedra contra las tropas realistas, con huaracas, y con los puños, como aún se recuerda en el Tupay de Chiaraje en la altiva Canas, la nación K´ana en efecto aún vive y no solo habita las crónicas y los libros de historia, esos libros que solo hablan de Bolivares y San Martines y toda esa soldadesca de bronce que puebla las plazas públicas, héroes todos de batallas perdidas.
Este Perú recuerda que Andrés Avelino Cáceres, el brujo de los andes, mandó fusilar a traición a todos los líderes indígenas que ganaron por él la campaña de la Breña, es un Perú consiente del bodrio de eso llamado “etnocacerismo”. Es el mismo Perú que supo subsistir bajo el yugo de Carlos V y hoy resiste el globocolonialismo, los TLCs y el neoliberalismo, ese fundamentalismo del que no son concientes sus portavoces al igual que no fueron consientes de su barbarie los extirpadores de idolatrias antes, y quienes hoy en Medio Oriente disparan contra niños en nombre de la libertad y la democracia. Sabemos que los gobernantes de turno, como los virreyes de antes, son sólo lacayos de intereses mas lejanos. Sabemos como funciona la coloniailidad del saber y del poder, y cómo la violencia simbólica atemoriza desde sus libros de historia, desde los diarios y los noticieros.
Pero este nuestro Perú no “rabia y sufre”, esa frase apocopa otra, propia del viejo enfoque clasista que hablo de “resentimiento social”. Este nuestro Perú, no nos cansaremos de repetir, es uno que resiste ya 500 años, y recordamos muy bien cómo empezó todo. El mundo esta de cabeza, y el fin de una larga noche se siente cerca, y no rabiamos, procuramos el ideal de una buena vida, el Allin Kawsay, el Misk`i Kawsay, un vivir dulce, conceptos equiparables a “bienestar”, y “calidad de vida” pero sin esa tara que los fundamenta sobre la base de mayor consumo y bienestar sólo material. Estos ideales seguramente son postmodernos y postcoloniales, y lo arcaico y anacrónico sea el Banco Mundial y sus recetas de modernidad y progreso.
El interior del país es por ello el Perú de vanguardia, un Perú de armonia, de paz, no de rabia. Es el otro Perú el que se queda atrás y nos retrasa, siendo un lastre, y los mistis y los q´aras, esos analfabetos de las textualidades andinas y amazónicas no se dan cuenta y viven sí en una burbuja, en su miedo: a que la tortilla se les vuelva, como en esa canción, no son capaces de entender que esa no es la idea, un orden de cosas donde necesariamente haya gente que tenga que cargar con el peso del bienestar de otros, eso no estaría bien, no sería Allin Kawsay.
Este Perú, sepánlo, ha dejado de presentar pliegos petitorios, no pide semillas, ni bancos. Piensa más bien en la seguridad alimentaria, en la soberanía alimentaria, en autogobierno y gestión local de los recursos, y sí, pide mas bien no ser tildado de subversivo = terrorista, por el legítimo derecho de querer subvertir un orden injusto, y cambiar así a mejor esta república ficticia, este estado cuasi nación, como los propios embajadores ante las Naciones Unidas reconocen que es ese Perú de los cursos de sociales en las escuelas públicas: un país jalado de los cabellos, que insisten en llamar Perú con p de patria pero con una carga semántica que excluye nuestros planteamientos, nuestras visiones a presente y a futuro.
Ante esa farsa de “estado” - “plurinacional”, empezamos a querer una confederación de estados naciones, de verdad y autónomos, como antes, y quizas como desde siempre fuimos, sin que esto signifique desmembramiento o fragmentación, de un país ademas ya fragmentado y en pedazos, ese montruo que se duele, y como dicen los periodistas capitalinos sufre.
Porque al Peru “titular de estas tierras, de tierra y agua” prístino y aguerrido, de allpa y yacumama, el Estado -moderno estado- llegó con el encomendero, sí, y con las armas de fuego, esas que desde que empezaron a matar indios -sin alma primero, y luego indios insumisos a la corona, indios que quisieron tomar sus propias tierras, y que siguieron matando campesinos sospechosos a mansalva y al azar durante el tiempo de la guerra interna de los 80 y 90 del siglo pasado- no han dejado de disparar contra nuestro pueblo; guardemos la memoria de los campesinos muertos en el último paro agrario.
Es pues un Estado cínico, desde sus cimientos. Entre nuestro Perú, y ese Perú bañado en sangre, entre nuestro Perú de kallpa y taquiraris y ese otro con su Lima cuadrada, Asia y su bulevard y su Palacio de Gobierno hay un abismo de mil masacres y cero culpables. Nosotros recordamos a Miguel Quispe, “el Inca de Paucartambo”, fundador desde su ayllu del Partido Comunista a principios del siglo XX, assesinado por la gendarmeria, a Emiliano Huamantica, que corrió la misma suerte, a Pedro Huillca Teqse muerto por el comando Rodrigo Franco, son muchos los grupos colinas que han habido y que aún hay.
Peruninchis, llaqtanchis está rugiendo, pero no de rabia, no es el rugido de la bestia feroz herida, es el rugido más bien de los seres mitológicos que nos patrocinan los sueños y sostienen las esperanzas, es el jooorrr de los danzantes saqras, el rugido de los sikus, y el viento helado de las altas cumbres, que ha de bajar y atemperar los corazones de los Garcías, Belaúndes, y los Florez Araos, cuculizos todos que hierven y bullen en su miedo, en su antiguo miedo a que el mundo vuelva al orden y ellos dejen de caminar sobre los muertos de una violencia que lleva ya 500 años, sobre un pueblo que subsidia el agro nacional con el sudor de la frente y los cantos rituales al maiz y los tubérculos, que resiste con sara takis e himnos al agua, con los pukllay carnavales y con las banderas rojiblancas, las mismas de los murales wari y los mantos incaicos.
Gonzalo Valderrama Escalante - Quizu Yupanqui
Cusco, Saqaswaylla, marzo 2008
Comment by Gonzalo Valderrama Escalante — March 4, 2008 @ 11:20 am
rocio tu escribes guevadas, por ke no dejas la kapital y sales para uchurakay
Comment by piwi — August 2, 2008 @ 2:12 pm
Yo sólo escribo webadas, pero a veces los comentaristas anónimos escriben pendejadas sin tener el más mínimo criterio de realidad. ¿Cómo sabe Piwi que yo no he ido a Uchuraccay?
Comment by Rocio Silva Santisteban — August 2, 2008 @ 2:55 pm
Creo– hasta podría asegurar– que el titular de “Bestias” no iba dirigido a los campesinos, sino a los militares. Los periodistas, y sobre todo los de La República, Marka, etc., conocían perfectamente bien las violaciones que ocurrían en Ayacucho por parte de las Fuerzas Armadas, ante la falta de una legislación clara que señalara las atribuciones, funciones y obligaciones de los militares en una Zona de Emergencia (recordemos que la Ley No.24150 recién se promulga en el ‘85). Justamente por eso se interesaban en investigar las muertes de los supuestos senderistas en Huaychao, que además, nunca fueron identificados oficialmente como tal. No hay que olvidar los pronósticos puntuales que estos periódicos hacían acerca de los excesos militares y el incentivo, si bien indirecto, de la Guerra Civil por parte del Gobierno y su actitud ausente hacia la violencia que se desenvolvía en el país. También fue la República que publicó en esas mismas fechas: : “El país exige un esclarecimiento no sólo del asesinato de los periodistas, sino un inventario de las muertes registradas en Ayacucho desde que se declaró en emergencia y de las acciones judiciales que han originados todos los fallecimientos violentos”.
Comment by meritxell — August 11, 2008 @ 10:42 am