San Marcos: nudo de inquietudes, plaza de victorias
Juan Gonzalo Rosé compuso unos versos que, de alguna manera, a todos los sanmarquinos nos han acompañado en diferentes momentos de nuestras trayectorias: “San Marcos: nudo de inquietudes, plaza de victorias”. Hoy, una vez más los he recordado, ante esta oscura posibilidad de que los pagos de mi universidad hayan vuelto a ser noticia debido a las marchas reprimidas a combazos y a los disturbios de los estudiantes que protestan —a veces con gratuita violencia— contra una construcción que, de entrada, coloca a San Marcos en desventaja frente al municipio limeño que ha ganado una buena tajada del campus —veintiocho mil metros— para colocar su mastodóntico proyecto.
Que se requiere un trébol en el cruce de Venezuela y Universitaria, nadie lo duda; que se debe realizar una obra con transparencia, todos lo exigimos. Los sanmarquinos, tanto profesores, trabajadores y estudiantes, hemos “sufrido” desde hace años las ínfimas condiciones de movilidad de las cuadras respectivas de la avenida Universitaria: baches que parecían cráteres lunares que nos acompañaron “cariñosamente” durante ¡¡¡diez años!!! Y cruces de la muerte que sólo desde el deceso de un estudiante y cientos de accidentes —recordemos que al poeta Pablo Guevara lo atropelló ahí una combi— el municipio se dignó a poner un semáforo en la entrada de Letras.
Pero el tema de la precaria infraestructura vial y la obra de marras no es el punto que me interesa destacar ahora sino la oportunidad de la marcha que, una vez más, ha servido para enturbiar una protesta legítima. Los noticieros de televisión —siempre tan voluptuosos en su sensacionalismo— han aprovechado para sacar del cajón de los recuerdos el estereotipo del sanmarquino: violento, tira-piedras, bochinchero, y por último, casi terrorista. Por supuesto que no narraron los hechos desde la perspectiva de los estudiantes, ni siquiera desde el medio, sino desde el mejor ángulo para una toma conveniente sin arriesgarse mucho: detrás de los relatos oficiales que tuercen la historia para sus molinos. Felizmente desde dentro de la universidad hemos podido ver otra tomas en las que no queda duda del ingreso de la policía, ya no sólo al campus, sino incluso a los pabellones donde están las aulas, para perseguir a estudiantes y meterles golpe contra el suelo. Que esta intrusión haya tenido permiso del rector no hace sino avergonzarme.
Esta opinión —me refiero a la mía— en éste ni en ningún caso de protesta ciudadana, justifica que se hayan quemado carros o empujado vallas o incluso arrojado piedras contra los obreros de construcción —¡estudiante, el obrero no es tu enemigo!— o entonado consignas que no venían al caso. A su vez no puedo dejar de preguntarme por qué se tienta a la represión, si era obvio que en los días previos a las cumbres y precisamente por este afán de criminalización de la disidencia, las fuerzas policiales y sobre todo el ministerio del interior, tenían el dedo nervioso puesto en el gatillo. ¿Qué se intentó con una marcha institucional organizada para fecha tan poco conveniente?, ¿por qué protestar contra el alcalde Castañeda y las dudosas negociaciones en torno a la cede del terreno en esta coyuntura?, ¿acaso no hubiera sido mejor diferir la protesta y guardar energía y enfilar baterías para apoyar la Cumbre de los Pueblos? En todo caso que la ciudadanía no olvidé que los estudiantes no son terroristas y que los desmanes de unos cuantos no pueden justificar la demonización de todo el colectivo sanmarquino.


“…violento, tira-piedras, bochinchero, y por último, casi terrorista”: Esta es la frase feliz que todos los periodistas casi lo gritaban cuando se transmitía algún reportaje: todos lamentablemente pagamos los “platos rotos”. Sin embargo, no se enfatizaba ni el dudoso trámite de entrega de terreno de la ciudad universitaria y en consecuencia de la escasa y nula difusión de dicho acuerdo con la comunidad universitaria, ni lo incapaces que son nuestros gobernantes (rector y alcalde) en un proyecto.
No estamos en contra de la mejora de las avenidas aledañas, sino con los proyectos de nuestros “ingenieros”, rector y alcalde que no hacen sino crear conflictos sociales. Ahora se siente que nos tratan como máquinas que debemos aceptar “cualquier cosa” sin consultarnos debidamente y respondiendo sólo a intereses personales; no observan el lado humano ni cultural de una comunidad.
Por otro lado los universitarios que dirigen las protestas, ¿o se informan muy tarde o los de la comunidad universitaria no toman interés aún “cuando el agua está por los pies” sino esperan que “el agua llegue a sus cuellos para decir que se están ahogando”?
Por otro lado tal vez responda a que justamente por aquellos días de las protestas se acercaban las elecciones universitarias y era la forma de ganar, al igual que Castañeda, votos de la comunidad. Algo que no se extraña porque no es raro que esto ocurra cuando hay elecciones y todo lo hacen por un voto.
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Comment by Zoilo Rodriguez — May 17, 2008 @ 9:38 pm
Sí pues, las fuerzas políticas detrás de la organización de los movimientos de defensa del campus siempre son, como toda política, oscura y tendiendo a lo malévolo (los idealistas, dice Enrique Pinti, son buenos mientras no tienen el poder, una vez que lo obtienen se convierten en los peores hijos de putas, totalitarios y autoritarios a los que supuestamente se oponían).
A mi me preocupa que los obreros de construcción vayan a defender su obra (después de todo, la obra del bypass está defendida por una banda chalaca, como se reveló hace tiempo en un reportaje), ya que esa aparente conciencia de clase a la que haces mención no existe cuando se refiere a pelearse y menos aún cuando es defender su chamba.
…o no?
Comment by mario — May 17, 2008 @ 10:04 pm
Saludo tu reiterado interés en los asuntos de la Universidad San Marcos, Rocío. Y en aras de encauzar positivamente ese interés, tengo que disentir con las conclusiones de tu nota, referida en tus preguntas: “¿Qué se intentó con una marcha institucional organizada para fecha tan poco conveniente?, ¿por qué protestar contra el alcalde Castañeda y las dudosas negociaciones en torno a la cede del terreno en esta coyuntura?, ¿acaso no hubiera sido mejor diferir la protesta y guardar energía y enfilar baterías para apoyar la Cumbre de los Pueblos?”. Bueno, creo que es necesario revisar la cronología de los hechos. Primero, había un acuerdo para reformular el plan vial original, o por lo menos una negociación entre el rector y el Municipio -que mantuvo las aguas en su nivel-, y que a inicios de mayo fue roto por el Municipio al ordenar el derrumbamiento del muro de la Avenida Venezuela, necesario según el plan original [ver primer comunicado del Celit y el pronunciamiento del rector: http://docs.google.com/View?docid=dg888zrc_78g275gjf6]. Esto determinó que se tomaran algunas facultades al considerar agotadas las negociaciones -incluso, señalando que el Municipio actuó con permiso del rector, lo que ha sido negado por el rectorado-, y se iniciaran las marchas y los lamentables acontecimientos de violencia de las últimas semanas. Como ves, hubo un detonante -el derrumbe de la pared- generado por el Municipio, que precipitó los hechos. De acuerdo a esto, disiento con tu opinión -que debió esperarse-, pues dado el escenario resultaba imposible de detener. También -como puede desglosarse de tus preguntas- que la Marcha Institucional -sus motivaciones- tenga relación con la celebración de las cumbres internacionales -oficiales o extraoficiales- realizas en el Perú en los últimos días, argumento muy gobiernista, pues le permite al régimen politizar los acontecimientos a su favor. Creo que los docentes, ex-docentes -como es tu caso- y estudiantado debemos estar unidos como un sólo puño ante los excesos urbanísticos de nuestro alcalde, y evitar -cual tonto útil- surtirle de argumentos que legitimen su atropello.
Comment by Carlos García Miranda — May 18, 2008 @ 2:50 am
Lo que no entiendo es qué tienen que ver las protestas en el bypass con querer “guardar fuerzas… para apoyar la cumbre de los pueblos”. Siempre es la asociación de siempre: estar contra del bypass también me exige ser anti-imperialista pro-chavez. O el Amar el folklor, me debiera hacer odiar el punk. Al menos a mí no que gusta el by pass, pero Chávez ni Evo me convencen. Por otro lado, como todos hemos estados con el sentimiento en los actos, el siquiera intentar sugerir que esa era un momento poco apropiado para protestar, era sinónimo de que algunos sujetos dijeran que “a pesar de todo, hay que demostrar que amamos San Marcos” y blablabla. De repente, cualquier comentario que sugiriera algo de calma era interpretado como un pare de conformismos. Pero, es que sí no se piensa un poco (no todo es sentimiento), nuevamente la cosa se nos saldrá de las manos y veremos golpes de ambos lados (policias y alumnos), piedras y arrestados. saludos.
Comment by Meco — May 18, 2008 @ 6:29 pm
Por casualidad llegué a este post. Una pregunta, ¿cuál es tu punto?, ¿una postura ecléctica? Porque veo que justificas una cosa, condenas otra, vuelves a justificar otra y vuelves a condenar a la que ya justificaste. Menos retórica por favor.
Comment by Alvaro Felipe — May 19, 2008 @ 12:10 pm
Recién he regresado a Lima y no he podido comentar los comentarios a este post que, al parecer, no le ha gustado a nadie.
Agradezco a Carlos García Miranda, profesor de San Marcos, por darnos a conocer los detalles que yo no manejaba: que el alcalde había mandado a tirar un muro perimetral cuando todavía no hay consenso sobre el punto. Entiendo perfectamente que se debían tomar decisiones inmediatas, pero igualmente pienso que la marcha no fue oportuna, como los acontecimientos posteriores lo han demostrado. Por otro lado, si creo que hay que defender a San Marcos, pero decir que la marcha no se realizó en un momento oportuno no significa, prestarme como tonta útil del alcalde de Lima.
Por otro lado, lo que sostenía al decir que mejor era esperar, es que esta protesta está basada únicamente en un asunto de posesión y propiedades de la universidad, una cuestión absolutamente institicional, y no en cuestiones políticas como las protestas que antecedieron a ésta, y que conformaban una coyuntura muy especial en medio de la tensión frente a las cumbres.
Por otro lado, puedo entender esta violencia que surge desde la desesperación de los reprimidos en momentos críticos de abuso de la policía como yo misma he visto en los video que se han colgado de You Tube (policías persiguiendo a los alumnos hasta las mismas aulas), he sido alumna de San Marcos en los años 80, y también he participado en marchas y sabía a lo que me exponía, pero jamás voy a justificar que, debido a esa represión, se apedree el auto de un vecino.
Comment by Rocio Silva Santisteban — May 22, 2008 @ 9:07 am
Luis Castañeda Lossio: hasta en la sopa
Hay un abuso indiscriminado, por parte de muchos alcaldes del país, de utilizar recursos de sus arcas para publicitarse de forma descarada, y lo hacen de forma disfrazada para evadir el control, claro, por ejemplo exigiendo a la empresa constructora que ganó la licitación – la ganó previa coimisión, lo cual es tema para un próximo articulo- colocar un gran cartel donde se promociona la obra y la vez el nombre del alcalde, esto con miras a una posible reelección el 2010 o quizás ser Congresista de la República de su región o posible Presidente de la Republica, es una práctica antigua no buscar la institucionalización y la eficiencia del gobierno local o regional del cual uno tiene a cargo como autoridad elegida, sino sólo buscar un figuretismo personal a costa de los recursos del gobierno local o regional. Es pertinente que el Congreso de la República norme sobre esto a partir del exceso de algunos alcaldes, a los cuales se les está sumando algunos presidentes regionales, cuyo caso extremo y más representativo es Luis Castañeda Lossio, alcalde de Lima. En los avisos del Hospital de la Solidaridad: Luis Castañeda Lossio, alcalde de Lima; en las boletas que emiten los Hospitales de la Solidaridad: Luis Castañeda Lossio, alcalde Lima; en sus avisos de obras en los diversos conos de Lima: Luis Castañeda Lossio, alcalde Lima; en los peajes: Luis Castañeda Lossio, alcalde Lima; “Trabajando de Noche”:Luis Castañeda Lossio, alcalde Lima . “Luis Castañeda Lossio, alcalde Lima” se ha convertido en una frase omnipresente; no hay donde su nombre no esté, y lo peor es que la construcción de estas obras tienen una demora adrede con la finalidad de seguir promocionando el nombre del alcalde en perjuicio del caos que ocasionan en el tráfico. Seguido de cerca está el alcalde de San Martín de Porres, de San Juan de Lurigancho, y en las otras regiones del país son más descarados aun, basta ir a ciudades como Huaraz, Trujillo, y su ciudad también estimado lector… Pero, ¿esto es justo para las posibles alternativas de gobierno municipal o regional el 2010?, ¿es justo para el sistema democrático esta manera de proceder de estos sinvergüenzas?, ¿no es acaso una regla de la democracia, la alternancia del poder, la justa electoral con reglas claras y con un juego limpio?. El Congreso de la República está obligado a normar sobre esto, lo cual a mi modo de entender no es una ley cualquiera, es una ley que busca fortalecer el sistema democrático y acabar con estas mañas de nuestras burundangueras autoridades criollas.
Comment by gustavo espinoza soto — June 13, 2008 @ 8:16 am