Kolumna Okupa

Rocío Silva Santisteban

May 25, 2008

¿Eres poeta de verdad o qué?

Filed under: Kolumnas

Una de las pocas fotos de María Emilia Cornejo.

Esa pregunta, hecha a boca de jarro contra Melissa Patiño en el uterotv, me hizo recordar cuando hace años me preguntaban lo mismo, antes de que yo hubiera publicado algún libro de poesía, y como ella me quedaba primero pensando, seriamente, si debía llamarme a mí misma de esa manera o no. De hecho, el primer libro que publiqué a los 20 años me convirtió en teoría e inmediatamente en poeta, pero a su vez no podía creerme que lo era. “¿Eres poeta?”— y una, a diferencia de tanto colega varón que se arroga la imagen antes que el oficio, se quedaba pasmada —como el rey del cuento— y sin saber, en realidad, si lo era, no lo era, o quizás debería serlo. Incluso ahora, luego de tantas lunas, agua bajo el puente, y libros escritos en verso, puedo seguir con la duda que tormentosa crece, preguntándome, ¿lo soy?, ¿soy poeta porque versos compongo? Lo que siempre contesto, exactamente igual a Melissa, es “escribo poesía”. ¡Diablos, por qué las mujeres seguimos siendo así!

Quizás porque los hombres siguen siendo asá.

A propósito de una reiterada e insistente campaña contra la imagen de poeta de María Emilia Cornejo me provoca hablar sobre el oficio, su relación con la identidad, y ese aspecto siempre extraño y sombrío que cruza cualquier delgada línea roja. En la excelente revista virtual El Hablador, Francisco Izquierdo Quea, aprovechando su estancia en París, le hace una larga entrevista a José Rosas Ribeyro sobre un tema que había saltado a la luz pública hace unos pocos meses al publicarse un artículo al respecto en la revista Intermezzo Tropical: la “construcción” de los poemas de María Emilia Cornejo realizada supuestamente por Rosas Ribeyro y por Elqui Burgos durante los años 70, luego del suicidio de Cornejo. Según la versión de Rosas los tres famosos y emblemáticos poemas de Cornejo (“La muchacha mala de la historia”, “Como tú lo estableciste” y “Tímida y avergonzada”) fueron ensamblados por ellos con “restos” de versos que María Emilia escribió pero no publicó.

En la entrevista de Izquierdo, Rosas Ribeyro al parecer se siente muy satisfecho de haber puesto en evidencia que, según él, el mito de María Emilia Cornejo no tiene fundamento. “A tu juicio, ¿Cornejo fue o no poeta?” le pregunta Izquierdo a Rosas, y él contesta: “No. Ella era una chica que empezaba a escribir. En sus cuadernos y en hojas sueltas apuntaba cosas acerca de sus malestares existenciales, su vida conyugal, su compromiso social de estudiante católica. La cuestión es simple: sin esos tres poemas ella no existiría hoy como poeta reconocida”.

Totalmente en desacuerdo. Falso de toda falsedad. Si esto fuera cierto, no se hubiera podido publicar el libro En la mitad del camino recorrido que incluye, además de los tres poemas citados, 27 poemas más. Según Rosas Ribeyro estos poemas no valen nada. Pero si uno verdaderamente los analiza, con detalle, incluso los “construidos”, podemos sostener que todos tienen un estilo muy parecido: se trata de textos de un lenguaje muy directo, poco adjetivado, muchos de ellos con un halo erótico —“entro lentamente por tus venas/ hasta inundar/ todos los rincones de tu cuerpo”— que denotan, precisamente, el rasgo fundamental de la poesía de Cornejo: una actitud poco pasiva frente a la relación amorosa y sexual. Rosas Ribeyro sostiene que él y Elqui Burgos “editaron” los poemas de versos sueltos y cual Pigmaliones, insuflaron con el talento de ellos, esa materia o barro de los orígenes para crear a una poeta paradigmática. Discrepo: si los versos sueltos no hubieran sido escritos de esa manera, no hubiera habido material para construir nada, en el supuesto de que esos textos hayan sido editados en su totalidad por Burgos/Rosas.

Rosas, en un acto clásico del macrocefalismo ególatra de los poetas peruanos del Perú —perdonen la tristeza y con grandes excepciones— sostiene que Cornejo sólo escribió “unos cuantos poemitas sociales” —ajá, una vez más el uso del diminutivo limeño para desacreditar a alguien— y que sí existe como poeta, lo hace en razón de esos tres poemas que, claro está, él y su amigo mudo —“es que Elqui no quiere meterse en problemas”— editaron, samplearon, remixearon cual DJ’s de la literatura escrita por mujeres. Y lo más increíble, es que en base a esto, y utilizando algunas declaraciones orales de Carmen Ollé y el silencio de Hildebrando Pérez y de Marco Martos, pone en duda no sólo la poesía de Cornejo, sino toda la literatura escrita por mujeres “que es utilizada por las feministas”.

Pronto se dirá que los poemas de Carmen Ollé los escribió Enrique Verástegui, y los de Giovanna Pollarolo, Francisco Lombardi y los de Victoria Guerrero, Enrique Bernales ¿y los míos propios?, ¿a qué poeta peruano me busco para que sea mi inventor?

15 Comments »

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  1. No pues, Rocío. A MEC le publicaron su libro las feminazis del Flora Tristán, cuenta eso también. Fue una forma de reivindicar un protosímbolo de la poesía feminista, un tótem que se ha ido abajo a pesar de los lamentos de Carmen Ollé y los tuyos. Basta leer el libro para darse cuenta de que aparte de esos tres poemas famosos el resto es bien elemental y repetitivo.

    Me da risa el párrafo final de tu columna. Y no, yo creo que Ollé si escribió ese primer libro “Noches de Adrenalina” que es muy bueno, y también “Todo orgullo humea en la noche” que es una mediocridad total (por no hablar de sus horrendas novelas). Lo de la Pollarolo es normalito, tan normalito como las películas de Lomabardi, y en cuanto a Vicky Guerrero, de hecho escribe mejor, mucho mejor que su ex.

    Pero eso de ponerse a defender la “poesía de mujeres” sólo porque está escrita por mujeres, es un poco patético. Aunque bueno, te has dedicado a eso durante décadas. Quién te va a cambiar a estas alturas?

    Comment by el fantasma — May 25, 2008 @ 7:21 pm

  2. Rocío, creo que en situaciones como ésta,los versos de María Emilia son más que necesarios:
    La soledad abrumadora de mis días
    se acrecienta en mis oídos
    hasta hacerlos estallar,
    ya nadie respeta mis decisiones;
    soy la hija extravagante y loca
    que hay que rescatar.
    entonces
    cada palabra mía se convierte
    en un grito desgarrador
    sin eco y sin respuesta…

    Comment by Terpsícore — May 25, 2008 @ 9:59 pm

  3. ¿Cuál sería el motivo por el cual algunas personas (varones) intentan desacreditar la escritura de las mujeres?, o ¿es acaso una respuesta automática, represiva, así como una imposición de cánones de belleza de las mujeres que llegan incluso a enfermar justamente por alcanzar la “belleza”?

    Comment by ZOILO RODRIGUEZ — May 26, 2008 @ 12:17 am

  4. Al parecer cualquier tipo de comentario sobre la literatura escrita por mujeres atrae a los neomachos de siempre. Aquí lo que se discute es la necesidad de una edición sobre la poesía de Cornejo que incluya todos estos debates, y no el carácter de las feministas peruanas. Yo más bien les sugeriría a estas últimas que por fin se decidieran por una política agresiva dentro de la cultura peruana, y no por la limosna de dos o tres libros con los que llenan sus catálogos. Sólo como ejemplo: la tercera edición de “Noches de Adrenalina” de Carmen Ollé -por sus 25 años- es pobrísima, teniendo en cuenta la relevancia de este libro tanto para la literatura peruana como latinoamericana.

    Comment by victoria — May 26, 2008 @ 6:04 am

  5. Oye Fantasma, ¿quién te ha dicho que defiendo a las mujeres sólo por serlo? Caramba, en más de una oportunidad me he pronunciado en contra de esa idea-fuerza que me parece terrible. Y ahí está hecha pública mi detracción contra Martha Chávez, por ejemplo. Y “lo que no es bueno para la democracia, no es bueno para las mujeres” ha sido una consigna que he coreado siempre.
    Pero de ahí calificar de “nazis” –con toda la connotación que esto tiene– a las feministas de Flora Tristán, me parece un pelín exagerado. Y llamarme patética, ya ni te cuento… (ya sé por donde andas, y sospecho quién eres, pero nada… no lo voy a revelar).
    Felizmente soy guerrera. Así que aquí te espero.
    Sobre el punto en concreto, que es lo nos interesa más allá de los adjetivos mutuos, es que esos tres poemas, de los que habla Rosas Ribeyro, tienen el mismo estilo que el resto de su poesía; y con el poema que Terpsícore ha publicado en un comment, se demuestra que no sólo los “otros tres”, los sampleados, son los únicos que valen. Quizás sea un estilo que no guste a muchos, personalmente considero que la poesía de “Noches de Adrenalina” está a años luz de la de Cornejo, pero es una propuesta que, no obstante, tiene su propia fuerza.

    Comment by Rocio Silva Santisteban — May 26, 2008 @ 8:21 am

  6. Profesora, en referencia a su respuesta a “fantasma”: creo que en realidad debería ser “lo que no es bueno para las mujeres (y los hombres) no es bueno para la democracia (o para la monarquía o cualquier sistema de gobierno). Yo sé que el sistema es absorvente, pero antes que nada debiera estar el ser humano primero que el sistema que bajo esa oración pareciera resumirlo a una herramienta más de la democracia. La democracia me parece el mejor sistema de gobierno, pero no creo que debiera estar por encima de su fin: los humanos. Ultimamente anteponer el sistema resulta un riesgo muy grande, como cuando ponemos fríamente a la corriente literaria por encima del poeta o narrador. Maria Emilia, por ejemplo, incluso repitiendo ciertas cosas en varios de sus poemas, es con su actitud y perspectivas que renueva y traza caminos en la poesía de la segunda mitad del S.XX en el Perú (y en San Marcos, ¡cómo la recordamos!) claves para comprender las siguientes propuestas del 80 y atcuales.

    Comment by Américo — May 27, 2008 @ 12:02 am

  7. “Oye Fantasma, ¿quién te ha dicho que defiendo a las mujeres sólo por serlo?”

    Si quieres, mañana te cito varias de tus columnitas (uy, el diminutivo) en que lo haces. Cuando a la Lessing y a la Simborszka les dieron el Nobel pusiste el grito en el cielo “porque nadie les dio bola en los medios locales” pero no hiciste lo mismo cuando a Dario Fo, por poner un ejemplo, se lo dieron y la apatía fue exactamente la misma. Victimizas a las mujeres, estimada. Siempre lo has hecho, a pesar de que el mundo en los últimos veinte años ha cambiado. Mucho. Y tu no.
    Lo importante es asumir tu alucinada conciencia de ghetto y no andarse con coartadas…

    PD: Lindas tus amenazas: “ya sé por donde andas, y sospecho quién eres, pero nada… no lo voy a revelar)” Uy, que miedo… estoy perseguido por el clon de Valerie Solanas. ¿Cuando sacas tu fierro, guerrera?

    Comment by el fantasma — May 27, 2008 @ 8:54 am

  8. dale rocio, una flor para ti, de macho post-feminista.

    Comment by jose — May 27, 2008 @ 7:42 pm

  9. “Esa pregunta, hecha a boca de jarro “contra” Melissa Patiño en el uterotv…”, igual que a Rocío la llenó de estupor, a mi me dio la sensación de ver a un inmenso elefante, micrófono en mano y sonrisita mentecata para la pantalla, correteando a sus anchas en una atestada cristalería….
    En la entrevista pasó lo que tenía que pasar: Adornos preciosos, “delicatessen”, joyas, finuras, en un abrir y cerrar de ojos se fueron al diablo..!
    Si le preguntaran a periodistas que además de ejercer la profesión han escrito excelentes libros” ¿cuál es su profesión..?, no dudo que dirían: “Periodista… ah y también he escrito un par de libros”.
    Llamarse así mismo “escritor”, no es sencillo; claro, cuando no se es renacuajo ni vanidoso, ahí está patético Bayly ensalzándose.
    He notado, con mucha lástima por cierto, la propensión intimidatoria -soplonera- de muchos bloggeros (as) del barrio. Cuando no gustan de comentarios que solicitan, (no se si harán esta bajeza con todos los participantes) por un tubo, agilitos (as) lupa en mano, se lanzan a averiguar la vida intima, la procedencia y otros etc… del opinante. Lo triste es que no tienen reparo decir que gastan valioso tiempo haciendo esta tontería: ya cotejando “IP” para saber de qué guarida viene el “ataque”, ya descifrando estilo, prosa e inclinaciones para, sin sutileza alguna, insinuar al intruso que la espada de Damocles pende cerca de su pescuezo y que, en aras de la paz y la democracia, es decir, por su bien, camine con cuidado antes que sea demasiado tarde.

    Hoy observo esta ‘perla’ :

    (ya sé por donde andas, y sospecho quién eres, pero nada… no lo voy a revelar).

    No hace mucho, luego de unos comentarios míos, una dueña de un blog salió con que ya estaba enterada al detalle desde donde yo escribía y… por lo tanto tranquilo nomás…

    Faltaría a la verdad si dijera que el fujimorato instauró esta práctica nauseabunda en el país. Qué en esos años se hizo panuestro de muchos periodistas, nadie discute. Qué sigue en auge, a las pruebas hay que remitirnos. Qué quienes lo ejercen se emberrinchan cuando se les recuerda…

    - Eso, eso, eso, eso, eso, eso…

    Por supuesto que hay excepciones

    Comment by Terry — May 29, 2008 @ 1:24 am

  10. Terry, ¿por qué no erés más directo, ya que eres anónimo, y en lugar de lanzar dardos en perpendicular, mandas uno directo al bull?, ¿temes que no apruebe tu comentario? ¿por qué me citas en mi propio blog, y luego hablas de “una dueña de un blog” como si fuera otra persona? No entiendo para qué esta estrategia.
    Como se habrán dado cuenta, apruebo comentarios que incluso me vilipendian directamente, porque estoy convencida, incluso desde el anonimato más profundo, que las personas que se toman la molestia de leer lo que publico tienen derecho a decir lo que piensan, por supuesto de preferencia sin insultos ni argumentos ad hominem. Desgraciadamente uno de los argumentos típicos que leo en los comments de mis post es la desvalorización de quien los dice, ya sea de los otros comentaristas o de mí misma, con retruécanos verbales tales como querer comparar mis palabras, mis guiños, o incluso mis manifestaciones claramente opuestas, con estrategias de los periodistas vendidos durante el fujimorato. Hacer este tipo de analogías es pernicioso: la comparación es absurda y cae por su propio peso.
    Asímismo me “acusan” de defender a las mujeres: pues la verdad no podría sentirme sino orgullosa de hacerlo. Eso no implica que en determinadas circunstancias una misma no esté de acuerdo con lo que dicen, piensan, hacen otras mujeres. Por eso digo que, públicamente, he manifestado mis discrepancias con muchas mujeres, incluyendo a las más conspicuas representantes del fujimorismo.
    Por otro lado, leo los comentarios de “el fantasma” y, caramba, me doy cuenta que me sigue desde hace unos años, es decir, es mi fan… y cree que yo lo amenazo con un fierro: no Fantasmita, ni con el pétalo de una rosa. Pero un detalle sí se le ha escapado: cuando Darío Fo ganó el Premio Nobel de Literatura, yo no le dediqué “una columnita” sino un largo artículo de cuatro páginas de una revista sabatina de circulación nacional, porque creo que es uno de los grandes dramaturgos contemporáneos.

    Comment by Rocio Silva Santisteban — May 29, 2008 @ 8:17 am

  11. Antes que nada, quiero dejar en claro que simpatizo con las ideas del feminismo y que soy mujer, así que mi comment no busca ir contra las mujeres escritoras o poetas ni desprestigiarlas.

    Nunca he comprendido la mitificación que rodea a María Emilia Cornejo, de hecho creo que está justificada por su suicido más que por su poemario o por esos tres poemas que ahora causan tanta controversia. He leído el poemario de MEC editado por Flora Tristán y poniéndome la mano la pecho (como deberían hacer muchas feministas), es malo. Los versos son completamente naive e infantiles, las imágenes comunes, son retazos de poemas que se repiten entre sí, versos sueltos que, probablemente, la misma María Emilia no estaba dispuesta a publicar e que incluso, considerada inacabados o que necesitaban mucho trabajo y corrección. Los tres poemas de los que tanto se discute arreglados o no siguen siendo igual de malos. Por lo tanto, de María Emilia no se puede admirar su calidad literaria (que debería ser la razón principal de admiración hacia ella), sino se le enaltece por el contexto (una mujer que dijo y escribió lo que no se atrevían a escribir otras mujeres en esa época) sazonado con el suicidio a los 23 años, hecho que siempre mitifica e inclusive hace héroe a quien lo comente (véase el caso de las estrellas de rock suicidas: Kobain, Joplin, Hendrix, Morrison, etc).

    Pienso que los poemas de María Emilia no deberían ser referencia para alguien que quiera escribir buena poesía. ¿Por qué no se enaltece de esa manera a Carmen Ollé, quien con “Noches de adrenalina” causó revuelo para la época con un poemario que en cuanto a calidad, como dice la misma columnista, está a años luz del poemario de María Emilia? ¿No se deberían tomar textos de calidad como este, como los de Blanca Varela e inclusive como los de la Silva Santisteban de antes de “Turbulencia” como referente no sólo por el contexto en el que fueron escritos, sino por la calidad infinitamente superior a los colegiales versos de MEC? El lugar de María Emilia pudo ser ocupado por cualquiera porque si ella no lo hacía, tarde o temprano alguien más lo iba a hacer, y de hecho lo hicieron con calidad otras mujeres, pero ninguna de ellas está rodeada por el halo de suicidio y es por eso que se le otorgó gratuitamente este lugar a la Cornejo.

    Por supuesto que es deleznable que estos señores, a estas alturas del partido, salgan con que ellos son los verdaderos autores de los poemas por una cuestión de ética, me pregunto si no existen los originales de María Emilia para desmentir esta versión. Independientemente de quién los haya escrito, no son versos que deberían llamar tanto la atención de nadie y considero equivocado que cualquiera tome estos textos como un referente así sea solamente para afirmar que ella fue una transgresora para el época, lo cual es quizá su mayor mérito. Pero como ella, miles, sólo que esas miles no se suicidan ni pasan a la historia por causa de esto.

    Lamentablemente, María Emilia no se puede defender ni puede decirlos que esos poemas quizá para ella no eran los mejores, que quería corregirlos, que nunca los hubiera publicado y menos para responder si ella se consideraba una poeta de verdad. Yo creo que lo era, pero que aún le faltaba mucho pan por rebanar. Y sí, diría lo mismo si se tratará de un poeta hombre, esta crítica es independiente del sexo de la/el criticada/o.

    Adeu

    Comment by Lila — May 29, 2008 @ 2:52 pm

  12. Para no hacer de mi ícono pedazos,
    para salvarme entre únicos e impares,
    para cederme un lugar en su Parnaso,
    para darme un rinconcito en sus altares.
    me vienen a convidar a arrepentirme,
    me vienen a convidar a que no pierda,
    mi vienen a convidar a indefinirme,
    me vienen a convidar a tanta ******.”

    (Silvio Rodríguez. El necio)

    A mis buenos modales de no nombrar al santo y sólo referirme al “milagro” para subrayar una “ mala práctica” de colegas de los medios de comunicación, injustamente lo llamas “dardos”.

    Y a la sensatez de hacerte ver tus errores, “vilipendio”.

    Entonces, el “bull” que mencionas, ¿qué “connotación” tiene..?

    No se porque apuestas a que voy a lanzarle dardos a un toro..(¿..?)

    ¿O con tu curioso “bull” has querido decir que eres una “corredora de bolsa” internacional..?

    Porque “bull-dog”, es decir, el clásico guau guaú, ñato y hocicón nada que ver en este lío de poetas, vilipendios e intrusos.

    Tampoco, creo, que apuntabas a un “bull-dozer”, que es una excavadora (tractor).

    Y menos, imposible, por nada del mundo te referías a “bull-shit” que es porquería.

    “Bull”, Rocío, también significa tontería o sandez.

    Tengo la sospecha que has tratado de decir “target”.

    Tal vez, por eso, geométricamente… pides que sea “más” directo..!

    Como siendo solamente “directo” no fuese suficiente..!

    El estupor que causó, tanto a ti como a mi, la pregunta “contra” la joven poeta, Patiño, repito, me hizo alucinar..! Aunque no lo creas, aluciné. Fue algo bien bacán: en el monitor, con fondo musical incluido, apareció un pesado elefante correteando en el interior de una cristalería tratando de hacer añicos a una golondrina malherida.

    - Zonzonazo, -atinada respondió Melissa- no soy poeta, sólo escribo poesías.

    - Oh, I gotta it.. Humm…. ? ? ? ? ?
    -
    Te lo digo con sinceridad, no es una “molestia” leerte; pero esta simpatía, contigo y con cualquier otra persona, no significa que se deba avalar cualquier desatino conceptual, o el que fuere, que a veces sin querer queriendo, se chispotea, ¿estamos..?

    De acuerdo cuando reconoces que tus “fans” tienen derecho a decir lo que piensan”. Pero el tufillo mete miedo que se desprende del “ya sé por donde andas, y sospecho quién eres, pero nada… no lo voy a revelar”; o este otro: “tengo tu IP ya sé de donde escribes..” que no puedes negar, son de tu autoría. Esos comentarios no vienen al caso, te hacen daño. Es exactamente lo mismo que hacen unos bandos “culturosos” -blogs- fanáticos y/o compadres, contra opinantes independientes, aguafiestas que desentonan, dizque arruinan el tono, bajan el volumen de los aplausos y encima no tiran arroz a los novios…..

    Saludos.

    Comment by Terry — May 29, 2008 @ 10:12 pm

  13. Bueno para mi particularmente (muy subjetivamente) María Emilia Cornejo, es una muy buena poeta, quiza la mejor que hay hasta ahora, sus versos son directos, simples pero llenos de emociones…te pueden traspasar sus penas, su preocupaciones, su sentimiento, es directa y clara, y creo que su poemario es realmente bueno, y sobre todo marcó un hito en la poesía peruana, no sólo en la femenina sino en la poesía en general…cariños
    NatalíDg

    Comment by Natalí — May 30, 2008 @ 3:49 pm

  14. Que esfuerzo el leer algunos comentarios resentidos que sólo aportan veneno de aburrido.

    Creo que deberías quitar la opción de comentarios y que los necios pongan su propio blog que iremos corriendo a leerles por lo interesante que aportan siempre.

    Comment by Adrian — August 10, 2008 @ 5:57 pm

  15. Rocio, me saco el sombrero ante la infinita paciencia y sobriedad que muestras al responder las venenosas acusaciones que te lanza ese misogino tamano familiar que se esconde tras el seudonimo de El Fantasma…En vez de expresar su opinion de una manera alturada, va directamente al ataque, complaciendose en hacer comentarios denigratorios sobre las “feminazis” que promueven la literatura escrita por mujeres…Simplemente patetico…

    Comment by Jacqueline Sato — April 6, 2009 @ 1:48 pm

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