El tiempo preciso

Una caricia blanca sobre mis mejillas.
Apenas un giro de mis manos sobre tu rojo corazón.
Una mirada en la penumbra de la noche.
Mi respiración agitada durante el sueño.
El temor de la niña a ser abandonada una vez más.
La sonrisa turbia pero inmensa.
El olor de las sábanas a medianoche.
Un cansancio desde tu columna.
Tu camisa lila.
Un corazón dibujado en la pared.
Esa bolsa de caramelos de colores.
La complicidad de dos cuerpos ante la luz del ecran.
Dos paseos. Una luna.
El arco iris que ataste a mi mano.
Un nudo en la garganta.
Un minuto más.
Todo el tiempo pegado a tu cuerpo como una tela mojada.
Yo soy esa tela mojada.
Yo soy ese minuto más del día.
Yo soy esa sonrisa iridiscente en la orilla de la noche.
Porque la intensidad sólo se descubre desde el instante de la entrega
Y porque ese instante es el tiempo preciso
Para ser eternos.



El olor de las sábanas a medianoche suena interesante.
Comment by David C. — August 21, 2008 @ 11:37 am
¡Me gusta! ¿De quién es?
Comment by bethsabe — August 21, 2008 @ 1:33 pm
¿Cómo? Es mío de mí… por eso lo pongo como parte de los Bronquemas…
Comment by Rocio Silva Santisteban — August 21, 2008 @ 1:57 pm
Saludos Rocio desde http://www.perunotas.com, felicitaciones por tu blog y lindo poema suerte y muchos éxitos. Victor Hugo
Comment by Perú Noticias — August 23, 2008 @ 9:45 pm
Su sonrisa turbia pero hermoza, insisto.
Saludos;
Juan
Comment by Juan — August 31, 2008 @ 6:11 am
Hermoso tu poema tuyo de ti. Tuve la dicha de atar un arco iris en una mano adornada con leve lunar. Coincido contigo: esas sensaciones son eternas.
Comment by Mario — September 25, 2008 @ 4:30 am