La teta, el susto y las hijas del terror
El Oso de Oro no es chancay de a medio: se trata de uno de los premios más importantes del cine mundial. Y punto. Por eso es verdaderamente trascendente que una película peruana se haya llevado la estatuilla. Claudia Llosa y Magaly Solier, ambas peruanísimas y tan diferentes, han lucido espectaculares en los escenarios alemanes y la segunda se metió el público al bolsillo cantando quedamente en quechua una canción de su propia firma. ¡Extraordinario!
Pero eso sí, con su propio esfuerzo, su propio peculio y apoyo muy focalizado del Estado peruano a través de CONACINE, que es en realidad, el fruto de la persistencia de cineastas entusiastas como Rosa María Oliart y Emilio Moscoso, quienes en la actualidad son el cerebro, corazón e hígado (no sé en qué orden) del organismo estatal. CONACINE es fruto de la constancia de los cineastas en reclamar lo precariamente indispensable para empezar a apuntalar un cine peruano, que no solo es el espacio donde se organizan los imaginarios nacionales y las aspiraciones de la comunidad imaginada que somos, sino que también puede ser ¡un buen negocio! Por eso llama la atención que las políticas culturales referidas al cine —y ya no digo a los libros, ni al fomento de la lectura o a las artes escénicas— como es la reclamada Ley de Cinematografía esté durmiendo el sueño de los justos. Más papa al caldo, como dijo Llosa, pero caldo hecho con una buena receta.
A su vez el nudo de la película pone en agenda otros asuntos de especial trascendencia. Obviamente no puedo comentar una película que no he visto, sólo puedo hablar del “tema” de la misma: las historias de las hijas del terror. Se trata pues de la narración de Fausta, quien ha “mamado de la leche materna” no el quechua, como lo hizo y contó el Inca Garcilaso en sus Comentarios Reales, sino el miedo. El pánico ante el acercamiento al varón. Un miedo que la convierte en un ser “sin alma”, seco, triste, ido… Y copió aquí parte la sinopsis de la película que aparece en la página oficial: “Ahora la súbita muerte de su madre la obligará a enfrentarse a sus miedos y al secreto que oculta en su interior: ella se ha introducido una patata en la vagina, como escudo, como un protector, y piensa que así nadie se atreverá a tocarla”.
La historia es delicada: el tema es trascendental porque, las mujeres de nuestro país, tanto las que fueron convertidas en carne de cañón como las que también portaron armas, han sido en un alto porcentaje violadas. Por ambos lados —desde las fuerzas del orden y desde los grupos subversivos— las mujeres fueron sometidas, humilladas, doblegadas, oprimidas y avasalladas. ¿Por qué? Porque el cuerpo de la mujer, desde los primeros enfrentamientos humanos, ha sido motivo de caza, de pelea, de discusión pero, sobre todo, botín de guerra y ensañamiento con el enemigo.
La guerra es una competencia básicamente masculina —no me enorgullece que ahora las mujeres puedan ser militares— y desde el principio de los siglos, desde la Guerra de Troya hasta la última masacre de Gaza, los cuerpos de las mujeres han sufrido las huellas del poder. El poder usa los cuerpos para hacer surtir sus efectos más perversos. Y eso es algo que ha sucedido acá en el Perú y así como Fausta, hay muchas mujeres, “señoritas” como señaló Giorgina Gamboa en su testimonio ante la Comisión de la Verdad, hijas de otras “señoritas” de los años 80, que son el producto de violaciones en serie o de violaciones múltiples. Hay miles de mujeres que han sido maltratadas y vejadas y que ahora no tienen a quien contarle sus penas, con quien trabajar el trauma, ni siquiera tienen posibilidades mínimamente dignas para sus hijas. Ellas no sólo requieren reparación económica o simbólica, sino sobre todo, exigen un espacio equitativo y digno en algún lugar de la nación.
Esta kolumna ha sido publicada en La República el día domingo 22 de febrero de 2009.



El “conflicto” que se ha armado entre los bloggers, por la mencionada película, nos ha llevado ha ciertos insospechados límites, todos quieren tener la razón.
Por mi parte creo que el premio ganado por Claudia Llosa y Magaly Solier es un premio a su tenazidad y esfuerzo.
En lo esencial estoy deacuerdo con “peruanista”, pero no en sus ideas incongruentes y menos aún en sus insultos innecesarios hacia la película (que no ha visto).
Yo “critíco” -si se quiere- ese encasillamiento que se nos ha hecho creer por tantos años, la empleada es la chola, triste, sumisa, torpe, timida, miedosa, pobre, sucia y fea y la dueña de la casa es gringa, educada, inteligente, seria, directa, linda, limpia y millonaria. Es la norma.
Y lo cierto que antes no me importaba demasiado, porque finalmente entre peruanos ya nos conocemos y entendemos, pero ahora es diferente ya que a nivel mundial nos estamos presentando de esa manera. Debatible por cierto.
Chinasklauzz
Comment by Chinasklauzz — February 24, 2009 @ 3:54 am
De que peruanísima hablas :S:S:S:S En una entrevista telefónica La Llosa repite el típico “vamos” hipanoico más de 300 veces.
Y digan lo que digan la Berlinale es menos conocida que Cannes, incluso, el Oscar. Muy poca gente en Perú sabía que ese premio existía. Ya peeeeeeeeeeeeee. Eso es chauvinismo broder, de autocomplascencia no podemos vivir.
Saludos
Comment by Maxi Sanchez — February 24, 2009 @ 7:46 pm
Aparte del Oscar, Cannes, Venecia, Sundance, San Sebastián, Rotterdam, Hong Kong, Tribeka y unos cuantos más, la Berlinale es uno de los más importantes festivales, después de Cannes y San Sebastián, quizás. Aquí pueden chequear de que se trata
http://www.berlinale.de/
Comment by Rocio Silva Santisteban — February 25, 2009 @ 12:03 am
El argumento de colocarse una papa en la vagina para librarse de una violación, es un recurso que denota tremenda ignorancia e increíble brutalidad. No creo que gente que sobrevive en las inclemencias de la puna con menos de un dólar al día sean personas de tamaña limitación y raciocinio, máxime cuando las taras y tabú de origen sexual -ignorancia- no se dan en el campo como si en la ciudad.
El diálogo donde un cara de energúmeno dice que si el rojo es color de la pasión quiere amanecer inundado de menstruación. Creo que no es una expresión genuina de los andes. He visto pornografía precolombina, pero nunca culto y devoción al falo que practica Occidente y Oriente, tampoco pesar por el periodo.
Por último, sabía que la expresión “échale más agua a la sopa” es una forma de expresar solidaridad en la necesidad: compartir lo poco que se tiene, como “donde comen tres comen cuatro”. El “agregar más papa al caldo” cambia de sentido a la expresión, ya no es solidaridad en la necesidad sino simplemente compartir.
Comment by Terry — February 25, 2009 @ 12:03 pm
Creo que primero debemos ver la película para opinar, pero a su vez si considero que algunos de estos detalles podrían denotar nuevamente una visión por lo menos polémica sobre el mundo andino como sucedió con Madeinusa. Pero… No obstante… Sin embargo… Empero: hay que ver la peli.
“Más papa al caldo” es todo lo contrario de “Más agua a la sopa”. La segunda implica que alguien “cae” a un almuerzo sin ser invitado pero los anfitriones hacen lo posible por multiplicar la comida. “Donde comen dos…” como decía mi abuela, “comen tres, cuatro y hasta a veces cinco”. En cambio, “echarle más papa al caldo” es darle más “condumio” –sigo citando a mi abuela– o sea, más densidad, hacerlo más nutritivo. Y eso es lo que requiere el esfuerzo de CONACINE: potenciar los premios para producir más películas.
Comment by Rocio Silva Santisteban — February 25, 2009 @ 12:45 pm
Ya veo que tu blog no quedo exento de algun comentario desubicado sobre la película.Que si el festival no es bueno,que se repite el estereotipo de la blanca que domina a la india,que los españoles pusieron el 80% de la plata,las lecturas literales de un evidente lenguaje simbólico y bla,bla,bla.
Mucho guerrillero de cantina y profeta de cabina,mucha mediocridad en nuestro país.Tanta,que provoca pensar que estas chicas consiguieron sus metas…a pesar de ser peruanas.
Coincido contigo en el valor de la película,desde mi punto de vista y sin entrar en consideraciones cinematográficas(pues tampoco la he visto) que el tema de la violencia de esos años -que fue especialmente cruenta con las mujeres- se revisite bajo otra óptica es importante y necesario.
Saludos
Jorge
Comment by Jorge — February 25, 2009 @ 12:53 pm
No conocía este alucinante “échale más papa al caldo”, que, como explicas, robustece el nutriente. Bueno, en ese caso dejaría de ser consomé y pasaría a ser sopa. ¿No te parece..? En fin, es el reclamo que hace Claudia Llosa a la inútil burocracia para darle más nutrientes al cine nacional: “Mejoren el consomé”, está buenísima..! Lo explicas con el ejemplo de la abuela, suerte tuviste. Ninguna de mis abuelas fue refranera, una vivió enamorada de los tangos, la comida criolla y los dulces; la otra, cual Manuelita Sáenz, de la mandolina, las flores, la pulcritud, el orden y las duchas frías para ‘neutralizar’ los demonios. En cambio, la mamá de unos amiguitos vecinos tenía a flor de labios el bendito, “como dice ese conocido refrán” y acto seguido soltaba un sorpresivo ‘jack’ (un trompón) de derecha directo al mentón que amigos, comerciantes, padres de familia, educadores o quien fuera, terminábamos fulminados en la lona sin conteo necesario y alucinando desde el otro mundo con las estrellas y el fascinante significado del refrán de doña Rosa.
No había pensado en el lado “nutritivo” que la expresión encierra. Desde luego esto me enseña, la próxima vez antes de abrir la boca, a chequear primero los cubiertos, buscar la cuchara adecuada, la más grande no sirve pa’l ceviche y la pequeña es un insulto pa’l ‘aguadito’; como dice el viejo y conocido refrán: Ni tan tán, ni tan poco .
Saludos
NOTA DE ROCIO SILVA SANTISTEBAN
Patricia Fernández, ex alumna sanmarquina que vive en Barcelona, YA HA VISTO la película y tiene un comentario al respecto que quiso poner aquí, pero este poderoso spaminator de Blogsome no la deja, no sé por qué… Estoy tratando de poder poner este comentario, sumándolo al comentario último anterior, motivo por el cual pido disculpas a Terry por haberlo editado aquío en conjunto, pero no veo la manera de poder hacerlo y ya es la quinta vez que pruebo.
AQUI VA
Comentario de Patricia Fernández
Querida Rocío, agradezco que hayas colgado esta nota tuya en facebook, y estoy de acuerdo contigo en señalar la importancia de llevar a debate social y político el tema de la violencia sexual que sufrieron muchas peruanas en los tiempos de violencia interna. El cine y otras expresiones del arte son una estrategia poderosa para ese debate, para el conocimiento y el reconocimiento de realidades que, muchas veces, no se quiere reconocer en la vida real.
La semana pasada fui a ver la película en Barcelona, por cierto, no en un cine comercial, sino en un cine alternativo y algo silencioso para esta ciudad, un cine que me hace recordar mucho al Cinematógrafo de Barranco. Tenía mucha ilusión y una gran expectativa antes de verla (vi la premiación en Berlín y no pude evitar emocionarme), lamentablemente esas ganas se fueron disipando a lo largo de la película. No me gustó, me sentí dolida, manipulada y molesta por el resultado. No sé si es la nostalgia por el terruño, por el recuerdo vivo de mis experiencias de trabajo con mujeres andinas, por mis largas conversaciones con mujeres que sufrieron esta traumática experiencia o no se qué; pero me sentí impotente ante esta posibilidad perdida. Posibilidad de ese debate, del reconocimiento de esta injusticia y por qué no, de la reivindicación de muchas de estas mujeres y sus familias.
La película está hecha de una serie de estampas de la vida popular y cotidiana, algunas tomadas de la realidad y otras de la imaginación de la guionista (una que otra imaginativa, lo reconozco) y otras que vienen del prejuicio hacia las culturas indígenas (el incesto, las prácticas de higiene, la momificación de los difuntos, etc.); todas estas escenas construyen la imagen de una sociedad carnavalesca (fíjate en los personajes). Y en cuanto a la imagen de la mujer, estas son mujeres interesadas, tontas, tristes o apocadas; unas se dejan llevar por la levedad de las telenovelas y otras son incapaces de reconocer que sus saberes (su cultura) son valiosos. Sin mencionar el cliché de la homosexualidad a la que se recurre. No se sentí, en ningún momento, que esta película podría ayudar a fortalecer la autoestima de estas mujeres; mientras la veía recordaba a Rofelia, Josefa, Agapita, Pola, Eufrasia y hasta imaginé la vida de Giorgina y su hija; si ellas hubieran sido consultadas seguramente otro hubiera sido el resultado. No es que exija un documental, solo un poco más de naturalidad a la historia.
Espero tus comentarios después de que veas la peli…. será interesante conocer tus impresiones.
Comment by Terry — February 25, 2009 @ 2:49 pm
Rocío, te engañas y engañas a tus lectores, esa película no es de su peculio, es hispano-peruana, 80% española, chequea las webs de las productoras Oberón Cinematográfica (40), Wanda Films (40) y Vela producciones (20) la de Claudia. Además recibió ayudas de la Televisión de Cataluña, Televisión Española, la del Instituto de Cinematografía y de las Artes Audiovisuales del Ministerio de Cultura de España, del Instituto Catalán de las Industrias Culturales del Departamento de Cultura de la Generalitat de Cataluña, de Ibermedia, del World Cinema Found (Berlinale), de Media Development, de Visions Sud Est (Fondo suizo de ayuda a la producción) y Catalán films, es decir el apoyo del Conacine no fue trascedental para hacer la película, que ellos y tú así le hagan creer a la gente lo entiendo, pero no es la realidad, no es la verdad, hay que ser honestos, mintiendo no vamos a ninguna parte.
Por otro lado, y sí me parece interesante analizar, es que Claudia es otra migrante más que triunfa en el extranjero y gracias al país en el que vive. Ella hace tiempo que fugó del Perú y se quedó en Barcelona. Pregúntale si tiene pensado mudarse con su familia a Lima y hacer cine desde acá, seguro te va a decir que ¡ni loca!, ¿para qué? si allá tiene todas las posibilidades de producir y encima sacarle algo al Conacine. Esa es la cruda, cruda realidad.
El triunfo obtenido es de ella y sus socios productores -¿no viste las fotos?- y como peruana que es lo compartimos con mucha emoción y lo hacemos nuestro y estamos orgullosos y las chicas nos identificamos con ella y somos lo máximo, pero de ahí a decir que es un triunfo del mediocrazo cine peruano ¡por favor!, deja de oficiar de RRPP de Conacine que pierdes tu prestigio bien ganado como poeta y periodista.
Todo el mudo sabe que la Oliart y principalmente el Moscoso trabajan para la elite de cineastas que sueñan con Hollywood, Cannes y ahora me imagino que con Berlín, haciendo películas en 35mm que es un formato carísimo, lejos de la realidad peruana y que es el formato de las distribuidoras norteamericanas que lo mantienen para mantener su monopolio mundial en las salas cinematográficas. Más realistas son los chicos de la sierra y los documentalistas que hacen sus películas en digital y parten de SU realidad, NUESTRA realidad, que no es la que Conacine prioriza.
Chequea el blog del Útero y el de Tanaka, ellos cogen el tema comparándola con lo de Kim Malpartida, otra migrante triunfadora mundial, creo que te ubicará mejor.
Comment by Alicia — February 27, 2009 @ 12:59 pm
Obviamente que NO ES DE SU PECULIO me refiero a que el Estado Peruano como tal, además de darle el dinero de CONACINE que está funcionando –con todos los problemas que tiene pero está funcionando y reparte dinero– no ha invertido en esta película. Lo de CONACINE es un premio, así que no se trata de una inversión directa, sino de un albur al que postulan muchísimas películas. Me parece mezquino no reconocer que otros cineastas de la generación de Claudia Llosa y mayores también están haciendo esfuerzos para producir según sus propias propuestas y eso por supuesto incluye a los que trabajan en formato digital y a los que siguen haciendo cine en 35 mm. Al CONACINE se presentan decenas de proyectos, más de 50 por año, y eso implica que hay talento, hay ideas, hay posibilidades; pero que el Estado apenas si da unas migajas. Claro que estos presupuestos son MILLONARIOS comparados con lo que se les da a los escritores: exactamente NADA. Nada de nada. Y creo que de alguna manera también posicionamos al Perú cuando ganamos premios en el extranjero (que lo hemos hecho por decenas). Claro que la visibilidad es menor. Pero aquí el meollo del asunto es que no hay políticas claras de apoyo ni al deporte (caso Kina Malpartida y Sofia Mulanovich) ni a las industrias culturales como el cine o los libros. Y decir la pachotada de que el Museo de la Memoria puede postergarse para que ese dinero vaya directamente a las víctimas es hacer un populismo banal, como lo estoy leyendo ahora mismo en los periódicos, porque las víctimas si requieren de reparaciones económicas, pero también, simbólicas. Ahhhh… y no suelo engañar a mis lectores.
Comment by Rocio Silva Santisteban — February 27, 2009 @ 1:14 pm
Cálmate Rocío, la que se pica pierde. Has mentido no porque sea tu naturaleza ser mentirosa o seas dehonesta, yo te leo y te respeto, pero, como te escribí, mentiste porque estás (o estabas)engañada y dejaste entrever claramente que esa película se debía a su peculio y al aporte del Conacine, relee tu artículo. Y no me has desmentido que esa es una “película peruana” de producción española, es decir, que no pertenece al medio peruano, que no pertenece al cine peruano, y eso es bueno reconocerlo porque nos pone en evidencia lo que tú muy bien señalas: que el estado peruano no se preocupa por la cultura y también demuestra que los talentos se desarrollan cuando tienen las condiciones para hacerlo, como es el caso de los que triunfan en el extranjero y alcanzan lugares top.
Nadie niega que aquí hay talentos, pero lo que se ve son puras películas mediocres que nadie va a ver, por favor dime ¿cuál de las estrenadas este año te gustó y te parece competitiva a nivel internacional?. Eso demuestra que no es “repartiendo dinero” como se va a tener un buen cine. Los talentos necesitan también un espacio, un medio en el cual desarrollarse. Claudia ha sido catapultada desde la industria española, no desde aquí, por eso ha triunfado. Por ello no solo el estado tiene que cambiar, también el medio, el Conacine y su bienintencionada presidenta que solo promociona las películas en 35mm (especialmente el último bodrio de Tamayo en la que ella fue la sonidista), ¿no lo sabías?.
Totalmente de acuerdo en tu crítica al estado y su ausencia de políticas culturales. Y mi solidaridad contigo y los escritores por el secular maltrato que injustamente padecen. (Aquí entre nos, ¿cuátos buenos libros se hubieran publicado, bien impresos, con buen tiraje, buen marketing -incluyendo ferias extranjeras- con lo que el Conacine le dió a Tamayo por su película pretenciosa?.
Comment by Alicia — February 27, 2009 @ 3:02 pm
Bueno, no debí poner su propio peculio, porque en realidad no me refería a que ella sacaba del banco su plata y la ponía en la película: sino que ella se agenciaba la financiación, claro está, con productores españoles o catalanes o de dónde sea, pero que ella conseguía la financiación de su película. Dicho sea de paso, es algo que hacen todos: hasta Tamayo no ha podido financiar su película por entero con CONACINE ni nadie lo hace. Generalmente también se financian con IBERMEDIA si es que son seleccionados o con otros premios, o en co-producción con los españoles, franceses, holandeses o de dónde sea. El tema de lo literario es muy diferente: si bien es cierto no tenemos ningún premio nacional que se iguale a la cantidad de dinero que da CONACINE, tampoco requerimos de tanta inversión para tener un producto final. Pero, de hecho, si sería necesario seguir fomentando la producción literaria y artística a través de la inversión privada pero también de ciertas des-regulaciones para que el Estado permita que haya inversión en estas áreas.
Comment by Rocio Silva Santisteban — February 27, 2009 @ 4:01 pm
Disculpa si te parezco necia, pero para mí el tema de fondo es que Claudia logra el éxito afuera y con soporte español, y no es mèrito ni triunfo del cine nacional, como tampoco Juan diego Flores triunfa por mérito del Conservatorio y la lírica nacional (Victor Vicht escribió una nota al respecto), como tampoco Malpartida ha triunfado gracias a la Federación Peruana de Box, ni los triunfos de Pizarro son los del futbol nacional. ¡Ubiquémonos, por favor!. ¡No vivamos de irrealidades! y, la verdad, no soporto el oportunismo de los que se suben al coche de estos triunfadores como si fueran triunfos locales, como el Conacine.
Comment by Alicia — February 27, 2009 @ 4:36 pm
No he visto la película pero el año pasado compre Madeinusa, otra película de la dupla Soler, Llosa. La violación de una manera u otra parece jugar un papel muy importante en las dos películas. Te diré que en lo personal Madeinusa me impresiono favorablemente.
Comment by Inkakiev — February 27, 2009 @ 6:06 pm
Hola Rocío:
Acabo de ver la Teta asustada, aquí en Salamanca en un cine de circuito comercial. Una película bien filmada, con buena fotografía, pero con algunos baches en el guión -esos “inventos” de Llosa sobre las costumbres de los sectores marginales del Perú resultan muy forzados y efectistas. Aún así, la película se deja ver. Tal vez la clave para disfrutarla mejor sea desligarla de todo afán documentalista, a pesar de lo que han manifestado sus promotores y críticos -tercer mundo, maltrato a la mujer, etc. etc. Creo que un espectador desprejuiciado y “sin complejos culturales”, podrá entender que se trata de una historia ficcional sobre un tema terrible -las mujeres violadas en la época del terrorismo en el Perú-, la cual se parodia y se recrea con finalidades cinematográficas. Obviamente, he visto mejores películas peruanas -Días de Santiago, por ejemplo-, pero La teta asustada no es la peor, aunque si con mejor suerte en los festivales internacionales de cine.
En ese sentido, concuerdo contigo en que hay que felicitar el Oso de Oro ganado por la película, pero creo que habría que bajar un poco el tono y no hacer de eso un tema de interés nacional -no lo dijo por tí, claro-, pues así dejamos de lado los verdaderos problemas de nuestro país que sí merecen ser discutidos en todos los foros posibles, y que, obviamente, todos conocemos.
Una última cosa: hace años vi en Madrid un ciclo de películas de irán y la india, países que no conozco pero, luego de la película, me gustaría ver esos paisajes y conocer esas realidades. Al salir de ver la Teta asustada reconocí en la gente ese interés por el Perú. En el hall al vuelo escuché palabras como “en el Perú hay zonas desérticas como en el Sahara”, “pasajes de avión a Perú”, “Machupicchu”…
Comment by Carlos García Miranda — February 28, 2009 @ 5:42 am
Me parece excelente el comentario de Carlos García Miranda. Creo que pone el asunto en su verdadera dimensión. Solo agregaría que el tema terrible de las mujeres violadas en la época del terrorismo en el Perú, es un tema terrible en todo tiempo. Hurgando en mi conciencia no encuentro acto más repudiable contra la libertad humana que el de la violación. En el caso que nos convoca, el de la violación de la mujer, no solo es criminal en sí, sino que deja una secuela casi interminable en forma de trauma, porque destroza ese derecho y ese ideal que sospecho que acompaña a la mujer, de poder entregarse voluntariamente al ser que su corazón o su razón escoja.
Comment by jualanche — February 28, 2009 @ 12:17 pm
Si me permiten, una oportuna reflexión de Jorge Bruce aplicable a Claudia Llosa
Lograr cumbre
Por Jorge Bruce
Comment by Alicia — March 1, 2009 @ 3:44 pm
muchos hablan, casi nadie la ha visto. ¿cuànto falta para el 12?
Comment by augusto — March 4, 2009 @ 1:40 pm
rocio, podrias explicar en uqe sentido la teta asustada tiene implicancias falicas.
Comment by jorge — March 23, 2009 @ 11:51 am
¿En dónde he dicho que La Teta asustada tenga implicancias fálicas? No se me ocurre por qué…
Comment by Rocio Silva Santisteban — March 23, 2009 @ 4:30 pm
Me sorprende que no se haga un análisis linguístico elemental de la invención “teta asustada”. Si se hace un análisis semántico básico “teta asustada” quiere decir “mancharisqa ñuñu” y no “manchay ñuñu”. manchay ñuñu significa “la teta que asusta” o “pechos destructores”.
Si se hace una exploración antropológica, no existen estos conceptos en la cultura quechua tal como se enuncian en las traducciones ensayadas. Lo que si existe es la creencia que la leche materna se puede contaminar y va a hacer daño al niño. Por eso las madres lactantes tienen mucho cuidado en lo que comen y beben para no afectar el cuerpo del bebé. También la familia evita que la madre tenga tensión emocional porque va a afectar la salud mental del bebé. Por ello, interviene para que la madre se sienta protegida y este relajada. La comunidad no quiere un bebé que desarrolle desequilibrios elementales o emocionales de adulto. Un adulto desequilibrado se convierte en un lastre para la comunidad. En pocas palabras, Claudia Llosa ha creado, en el mejor de los casos, una metonimia de mal gusto de la cultura quechua que es mucho más compleja en asuntos de maternidad, lactancia, formación de la personalidad, concepción del cuerpo. Así que la directora de Madeiunsa sigue con la misma tendencia de manipular el imaginario quechua para satisfacer el exotismo de españoles, europeos, norteamericanos y peruanos despistados.
Un runa.
Comment by Juan Perez — March 26, 2009 @ 9:22 am
Gracias por los enlaces, Amazilia:
Luego de leer la entrevista a K. Theibon hay que alarmarse más todavía. La antropóloga norteamericana estaba ensayando una traducción a partir de su propio paradigma cultural “leche de rabia” lo cual es legítimo puesto que nadie puede escapar al etnocentrismo. Pero el hecho de que C. Llosa haya utilizado una fuente extranjera sobre la cultura quechua dice mucho sobre su concepción del Perú. Ella habría averiguado lo mismo si dialogaría realmente con las inmigrantes serranas en Lima o con las mujeres que ella conoce en los andes. Ellas le hubiesen proporcionado información mas completa sobre la importancia de la leche materna. El problema no es solamente el de la leche sino la importancia del contacto físico y la concepción del bebé. Según los quechuas es muy importante darles cariño físico a los bebes para que aprendan a ser tiernos.De alli que los hacen lactar mas de la cuenta segun una perspectiva occidental. Es importante el contacto fisico pecho-nin~o. Del mismo modo, las madres creen que los seres humanos desde el vientre están aprendiendo el lenguaje y percibiendo el mundo. Luego de nacer sigue el proceso de aprendizaje. Por eso, las madres tienen cuidado de no estar tristes, llorar o enfurecerse en presencia del recién nacido. Temen que aprendan estas actitudes.
Estos son temas de la antropología de las emociones que fue criticada en la academia norteamericana que es más fáctica o empírica. K. Theibon tiene estas limitaciones de formación. Ella estudio antropología médica en UCLA. Por eso su focalización en algo material como la leche es entendible.
Comment by Juan Perez — March 26, 2009 @ 12:53 pm