Mujeres machistas
“No hay peor cuña que la del mismo palo” decía mi abuela con su consabida sapiencia piurana. Se refería, por supuesto, a la posibilidad de que alguien de la misma especie sea el que arremete contra su prójimo. Los leñadores saben que cuando se pone una cuña del mismo tipo de madera, el tronco a ser cortado se abrirá con mayor facilidad. De la misma manera podemos sentenciar que muchas veces el machismo más recalcitrante es el ejercido por las propias mujeres. Y lo más lamentable, ejercido por nuestras madres.
Es así que las madres —madrastras, abuelas, tías engreídoras— le dan al varón la presa más grande, la cereza del pastel, la última aceituna del frasco, el primer mordisco de la manzana, el último wantán del plato. Pero no sólo eso, cuando se sobrepasan las penurias de la infancia, y se surfean las de la adolescencia, las hermanas que sólo tuvimos un hermano y nadie más para jugar, y que debimos conformarnos con ser arqueros-casi-mantequilla de interminables partidos de fútbol, éramos obligadas a todo tipo de pequeños chantajes con tal de que el susodicho nos acompañe a la fiesta de la noche porque “si no vas con tu hermano, no vas”. Y así a veces mi abuela me veía, asombradísima, tendiendo la cama de mi hermano, ordenando sus pilas de revistas El Gráfico, dándole lechuguita a su hámster. Pura sobrevivencia fraterna: necesitaba que él me acompañara a las fiestas que, por supuesto, él detestaba. Lo peor de todo es que al fin de cuentas y con su cara de pocos amigos —y pocos amigos se atrevían a sacarme a bailar— terminaba divirtiéndose mucho más que yo, y al regresar a casa pasadas las nosécuántos de la madrugada, la misma madre que me increpaba irritadísima por haber llegar tarde, le daba las buenas noches con besito en la frente:
—Pero, mamá, él también ha llegado a la misma hora que yo.
—Sí, pero él es hombre.
“Pero él es hombre”. Cómo odié esa frase que, lamentablemente, me acompañó durante toda mi adolescencia y en los primero años de mi vida universitaria. Mi madre la repetía machaconamente cada vez que podía y por eso, con los años y frustración tras frustración, se convirtió en una verdad real, es decir, en una regla del juego de la vida. El “pero” implicaba en esta enseñanza práctica que, a pesar de todo lo que yo intentara, él tenía ganadas todo tipo de jugadas desde el principio, desde antes del principio, por el simple hecho de ser “del sexo fuerte”.
Y si bien es cierto que la mayoría de las veces él era el beneficiado, esta idea de darle un espacio duro dentro de las relaciones de género, otras tantas lo perjudicó: cuántas veces no se cayó de la bicicleta y escuchó de los labios de otros hombres y mujeres la consabida “los hombres no lloran”. O por el contrario, cuántas veces no recibió sobre su poto pelado, el castigo ejemplarizante con chicote, correa o sanmartín. Yo no porque “era mujercita” y al margen de una gritada, no se me castigaba físicamente. Pero los hombres de mi barrio recibían correazos, zapatillazos, o ganchos de colgar ropa que volaban por los aires sobre sus narices.
El machismo, que es la dominación masculina basada en una idea errónea de la supremacía física del varón homologada como una supremacía moral, es una ideología que destruye tanto a hombres como a mujeres y que la transmiten tanto hombres como mujeres. Esta definición que propongo contrasta con otras que dan un mayor énfasis a lo sexual (la dominación sexual) y a la virilidad. Mi propuesta enfatiza el aspecto moral del machismo: el dominio del hombre estaría basada precisamente en esta homologación entre fuerza física y una cierta “fuerza” o supremacía moral que le permite ejercer dominio simbólico sobre las mujeres (e incluso sobre otros hombres feminizados). Lo perverso es que son muchas veces las mujeres —las madres— quienes han asumido estas ideas tan profundamente, que a pesar de sus experiencias de vida, las siguen transmitiendo en sus acciones.
El machismo no es una cualidad ni una condición del varón por sí mismo. El machismo es, ante todo, un sistema que produce tanto daño en los hombres como en nosotras puesto que exige una serie de comportamientos del varón que son imposibles, crueles e incluso canallas. Un cambio sostenible a ese nivel requiere de persistencia y paciencia pero también de acciones radicales: que las mujeres tomemos conciencia que somos, muchas veces, las primeras en difundirlo pero que debemos ser las primeras en cortarlo de hacha.
La imagen es de aquí.
Esta kolumna ha sido publicada en La República el día domingo 8 de marzo de 2009.



Hay otra interpretación sobre el machismo, que a mí me convence un poco más. No es que la supremacía del varón se deba a su mayor fortaleza muscular (que sin duda es, en promedio, importante pero que no siempre en cada caso en cierta), sino al hecho de que es del número de mujeres y de su actividad sexual que depende la multiplicación del grupo.
En efecto, el número de varones es irrelevante. En cambio, el número de mujeres determina hasta dónde puede crecer un grupo. Diez mujeres fértiles, por ejemplo, pueden significar diez embarazos en un año. En cambio, el número de hombres fértiles es irrelevante (basta que halla uno). De manera que el control de la mujer no se debe a que sea físicamente menos fuerte que el varón sino a que los grupos necesitan controlar la capacidad reproductiva de las mujeres y no tanto la de los hombres. Para esto se inventa una complicada ideología y una serie de prácticas en las que la mujer no debe ni puede participar. En este sentido, las mujeres no son “menos fuertes” que los hombres sino que, por el contrario, son más fuertes y tienen más impacto en la vida social y, por ello mismo, deben ser controladas y protegidas. Por ejemplo, una sociedad en seria crisis de población (después de una hambruna o de una guerra) puede sobreponerse con pocos hombres si, en cambio, cuenta con muchas mujeres. Pero no al revés. Por ello mismo, los planes de esterilización y los etnocidios apuntan, sobre todo, a las mujeres. Saludos.
Comment by Daniel Salas — March 10, 2009 @ 12:37 pm
Pero por supuesto, estimado Daniel, la dominación masculina no tiene un origen ni una explicación unívoca y se basa en el control de la reproducción y el intercambio de mujeres. Gayle Rubin lo propuso de manera excepcional en su texto: “El tráfico de mujeres: notas sobre la economía política del sexo” en donde ella acuña el calificativo de “sistema sexo-género” para hablar de los roles, los estereotipos y las prácticas diferenciadas entre hombres y mujeres. Ella sostiene –siguiendo a Claude Levi Strauss–que ha sido el tabú del incesto y el intercambio de las mujeres “prohibidas” entre hombres del mismo rango pero de diferente origen tribal lo que ha permitido el ejercicio del intercambio sexual y, sobre todo, el control de la sexualidad de las mujeres en tanto era un control de la maternidad (y por lo tanto, de la supervivencia del grupo). La dominación masculina tiene múltiples explicaciones y la más poderosa es, por supuesto, la que víncula poder con control de la reproducción e intercambio de lazos de consaguiniedad para consolidar ese poder.
Pero yo me refiero no a la dominación masculina, ni al patriarcado, sino específicamente al machismo como ideología que es, esencialmente, muy diferente de la dominación másculina en su sentido más extenso. Por eso, me interesa indagar sobre el imaginario que le da soporte a esta idea de supremacía de un tipo de varón, aquel que puede tener o controlar muchas mujeres, muchas maternidades, y me parece que en América Latina, junto con nuestros orígenes de “hijos de la Chingada” como decía Octavio Paz, o sea, nuestra bastardía orginaria, hay un soporte muy poderoso de homologar una fortaleza física con una fortaleza moral. Estoy hablando obviamente de estereotipos de género y no necesariamente al rol de la mujer como reproductora de la especie (he ahí el poder de la mujer, y he ahí, como bien dices, el temor del varón de ese poder, por eso todos esos mitos de la vagina dentada, entre otros).
Creo que es preciso indagar más sobre la especificidad del machismo en América Latina, y las maneras muchas de poder convertir la lucha contra el machismo en una batalla de hombres y mujeres y en una política pública.
Comment by Rocio Silva Santisteban — March 10, 2009 @ 12:58 pm
Estimados Rocío y Daniel,
Diversos autores han mostrado que son las diferencias cerebrales -con base en la neuroendocrinología y genética- que se expresan en expectativas sociales, las que llevan a que los hombres estén más dispuestos a sacrificar tiempo o familia con tal de alcanzar posiciones jerárquicas y de autoridad. Esa es la base del Patriarcado.
No uso el término “machista” ni “machismo” porque son armas políticas inventadas por el feminismo de los 60 y ahora asumidos como algo que siempre existió. Que hay hombres y mujeres abusivos es evidente, pero INVENTAR un término con una carga negativa para los varones es manipulación política.
Una manipulación mayor a la de hacernos creer en la explotación o victimización de la mujer.
Solo espero que este mensaje -totalmente contrario a tu pensamiento de género- pueda ser publicada y no quedé filtrado por la censura.
Cordialmente,
Carlos Vílchez-Román
Comment by Carlos Vílchez-Román — March 11, 2009 @ 6:23 pm
Hola Sra. Silva, leí su columna del domingo en el diario y me pareció interesante pero no estoy de acuerdo con usted.
Aunque sólo venía a una anécdota, comparto totalmente la idea de los horarios limitados de una señorita, si sus padres restringen sus horas de ocio nocturno con respecto a los varones de su casa es una cuestión de sentido común y fundada protección hacia una víctima potencial de cuanto agresor hay en la calle: una mujer tiene mayores probabilidades de ser violentada; y si anda sola por ahí, un atacante le prestará atención y en su retorcida lógica considerará justo hacerle daño porque “era muy tarde y estaba sola”, al menos en Latinoamérica creo que tenemos unos niveles de violencia que nos obligan a perpetuar la vieja regla de que las mujeres no deben llegar muy tarde a casa ni salir solas. Un buen padre se preocupará bastante por ello e impondrá sus reglas, más que nada, por el bien de su hija, eso no es machismo.
Los varones, no lo niego, también pueden ser violados y asaltados, pero es muy obvio que su situación dista mucho de las mujeres, ¿cuántos hombres son violados respecto a la mujer? ¿Uno de 10? ¿Uno de 15? Hay una gran diferencia en eso, ya con los asaltos es muy diferente, pero incluso ahí los hombres tienen mayores oportunidades de defenderse o correr raudamente.
Si hablamos de golpes, creo que no se debe corregir físicamente a hombres y mujeres por igual dentro del seno familiar, no me imagino a mi hermana recibiendo soberanas patadas o correazos como a mí me tocó, pero de que los recibió, los recibió.
Lo que sí considero machismo, por ejemplo, es que una mujer se escude en su condición de tal para agredir a un hombre, yo devuelvo el golpe.
Como soy católico, considero que una mujer debe ser obediente con su marido, lo que por supuesto no significa aguantar maltratos de ningún tipo, pero sí no imponerse sobre el esposo que manda en el hogar y de quien se debe acatar las disposiciones que toma por el bien de su familia. Por otro lado, a la mujer se le trata con amor y respeto, se le protege y mantiene (ojo, no digo que no deba trabajar). No dejo de lado la comunicación constante, la posibilidad de discrepar, la libertad de ambos, etc.
Comment by Hugo — March 12, 2009 @ 12:04 am
Carlos: Los estudios que señalas provienen de una corriente llamada “sociobiología”, que ha quedado desprestigiada con el tiempo. El patriarcado no es inevitable desde el punto de vista de la constitución cerebral. En todo caso, está impulsado por condiciones ambientales y de control de la población. El patriarcalismo decae cuando se puede dominar el aspecto reproductivo de la sexualidad. Creo que nada ha ayudado más a la igualdad de géneros que la píldora.
Comment by Daniel Salas — March 12, 2009 @ 1:14 am
El macho se hace en el seno familiar y el machismo se reproduce en sociedad. Si pues las mujeres on quienes propician y repoducen el machismo de manera cotidiana. Por eso digo el machismo es pura fantasía, no existe, lo que existe son vectores del machismo.
La vida cotidiana familiar y coloquial, es la que conserva dichas fantasías, cual formol, porque en el fondo no dejan de ser fantasías de la mujer: por ser dominada, por mostrarse débil seguramente para dejarse mimar. Pero en el fondo las fantasias femeninas transitan al filo de la dominación. Son las que dominan las situaciones, haciendonos creer a los varones -machos, que somos nosotros queines dominamos la situación.
Es pura sobrevivencia. Sobrevive quein esta mejor adaptado/a a las condiciones que nos exige cada época. Y en esto la mujer ha demostrado ser la maestra.
RPB
Comment by Ramon — March 12, 2009 @ 1:19 pm
Se borró el comentario que escribí
, asi que aqui va de nuevo(quizás con algunas palabras distintas) .
La felicito por el artículo siempre es útil recordar que aún nos queda mucho por hacer, no hay que olvidar que las mujeres somos seres autónomos, pensantes y no “unas maquinitas encantadoras que sólo deben agradar al hombre”.
Es realmente triste que muchas mujeres tengan aún creencias machistas por ejemplo cuando dicen frases como: “Nosotras a diferencia de los hombres podemos hacer varias cosas a la vez” (Digo yo porqué limitar al hombre de ese modo, por eso muchas madres que son profesionales tienen tantos dolores de cabeza, esa facultad de hacer varias cosas a la vez pueden adquirirla ambos sexos es cuestion de educación no de naturaleza). O también algunas afirman: “Me gusta que los hombres sean inteligentes y las mujeres encantadoras” ¿Les caería una mujer inteligente?.
Sr. Carlos: Con todo respeto ¿Le parece una victimización, una manipulación, el hecho que EXISTAN mujeres que pueden caer en las garras de la prostitución por engaños de un futuro laboral mejor, o que en lugares como el Congo las mujeres sean violadas por soldados como venganza o que en lugares como en Irán una niña haya perdido su visión porque le arrojaron ácido y todo porque ella se dirigía a estudiar o que en lugares de nuestra sierra peruana -por ejm- se prefiera dar educación al hijo varón y dejar a la niña en casa para hacer las labores domésticas, y podría mencionar muchas cosas más?
Todo eso son realidades, no manipulaciones, ni victimizaciones por capricho y si no es machismo ¿Cómo le podemos decir aparte de patriarcado?.
Hay mucha mezquindad hacia el feminismo, de no ser por muchas feministas las mujeres no tendriamos las facilidades que hoy tenemos, ni siquiera eso se puede reconocer?.
Sr. Hugo: Si una mujer sabe cómo hacerlo puede defenderse ante un asalto.
Una pareja se debe respeto, no obediencia (no hay que confundir ambas palabras), me parece contradictorio que diga que ambos deben tener libertad si antes afirmó que una esposa debe obedecer a su esposo, las decisiones se toman de a dos y ambas partes pueden cuestionarse en un momento dado, el hombre no es el único con capacidad de decidir qué es lo mejor para una familia, la mujer también puede hacerlo perfectamente.
Saludos
Comment by minerva — March 12, 2009 @ 3:10 pm
Estimado Hugo,
Solo un par de precisiones: la mayor cantidad de violaciones a nivel mundial se produce contra los varones, lo que pasa es que nunca cuentan las violaciones en las cárceles. Al hacerlo la cifra se voltea completamente.
Otro dato, hoy ha quedado demostrado más allá de toda duda razonable que hombres y mujeres se agreden por igual, a nivel físico y psicológico, incluso en el daño físico. El truco de las feministas es solo contar las denuncias en las comisarías o las llamadas telefónicas, pero los estudios epidemiológicos muestran una violencia simétrica en todos los niveles. Al que le interese le mando la bibliografía.
Rocío,
No basta con decir que la sociobiología quedó desprestigiada, yo puedo decir lo mismo de la ideología de género y no llegamos a nada. Por ello, te agredeceré me digas de forma concreta, específica, ¿cuál es la evidencia empírica que refuta o niega los postulados de la sociobiología?
Que esté desprestigiada solo significa que a muchos no les gusta o no les conviene aceptar sus conclusiones. Pero aquí no hablamos de gustos o preferencias. Yo hablé de un hecho concreto: existe evidencia desde la neurología y de la endocrinología de lo que afirmo.
¿Qué evidencia tienes para afirmar lo que dices?
Para terminar, te agradezco por animar esta importante discusión.
Cordialmente,
Carlos Vílchez-Román
Comment by Carlos Vílchez-Román — March 12, 2009 @ 4:41 pm
Estimada Rocío,
Ante todo, mis disculpas, te incluí en la respuesta anterior cuando en realidad el mensaje estaba dirigido a Daniel.
Estimado Daniel,
Si el Patriarcado dependiera del control reproductivo (aunque todos sabemos que un solo varón puede fecundar 1,000 hembras o más, en términos reproductivos) y que más allá de la píldora, los países escandinavos y los kibbutz israelíes pratican una simetría total en los roles sexuales: ¿por qué no existe evidencia de un solo MATRIARCADO a lo largo de la historia? UNO SOLO estimado Daniel. Con un solo matriarcado, la teoría de la inevitabilidad del Patriarcado se viene al piso.
La discusión se ha puesto interesante.
Cordialmente,
Carlos Vílchez-Román
Comment by Carlos Vílchez-Román — March 12, 2009 @ 4:48 pm
Estimada Minerva,
Respondo rápidamente su pregunta.
Claro que no me parece justo lo que señala, pero no confunda un hecho económico como la prostitución infantil o un acto de salvajismo cometidos por seres inhumanos en contexto de guerra (eso no tiene justificación alguna); con la “supuesta y nunca comprobada” discriminación contra la mujer a lo largo de la historia.
En la antiguedad la mujer no tuvo poder político entre o tras cosas porque no fue a la guerra ni estuvo dispuesta a poner su pecho durante los combates. A ello se suman las bases neuro-endocrinológicas que explican la inevitabilidad del Patriarcado.
Por cierto, revise los datos del INEI (y apele a su sentido común) y verá como en el campo, el niño va menos al colegio que la niña: la niña al menos se queda en casa cuidando al hermanito, el niño tiene que trabajar en la chacra. Le aconsejo revisar los reportes estadísticos del INEI.
Para terminar, el término machismo, del inglés “male chauvinism” fue inventado en la década del 60 por el antropólogo Mayone Styccos, para describir la alta sexualidad del varón. Luego las femenistas y las representantes de la ideología de género lo generalizaron para todos los varones y a la fecha lo usan como un arma política.
Les pregunto a todos los que leen esta columna: ¿no se han percatado que durante una discusión, cuando una mujer se queda sin argumento acusa al varón de machista? A lo cual el varón se deshace en interminables disculpas o se queda calladito.
Vean a su alrededor, observen.
Cordialmente,
Carlos Vílchez-Román
Comment by Carlos Vílchez-Román — March 12, 2009 @ 5:00 pm
Estimada señorita con nombre de diosa:
Claro que una mujer puede defenderse de un asalto, pero eso es una excepción de la regal, lamentablemente no es la regla, y por tanto de ahí derivan las medidas que toman muchos padres de familia para proteger a sus hijas, tenga sentido común.
De acuerdo en que una pareja se debe respeto, eso no contradice que, repito, una mujer deba obedecer a su esposo. Y mucho menos que una mujer pueda opinar o usar su cerebro, obedecer no es pisotear la libertad de nadie… ¿No obedecemos las leyes? ¿No obedecemos sabios consejos de nuestros padres aún cuando ya somos mayores? Creo que usted mal entiende esa palabra, “obedecer”. Tome en cuenta que para un católico representa mucho: tenemos un Dios clavado en una cruz porque obedeció hasta la muerte, hay que saber respetar las diferencias, no todos creemos en esos hogares emancipados o “mama pantalones” y mejor aún, hay hogares muy felices, con muchos hijos, cuyas esposas obedecen a sus maridos con amor, no como marionetas.
Yo no he dicho que la mujer no puede decidir, si no que debe obedecer. Y más importante, lo he dicho como católico.
Comment by Hugo — March 12, 2009 @ 5:24 pm
Es una lástima que tu delicioso reclamo, Rocío, haya tomado un sesgo muy clásico, entrando en la eterna discusión de los sexos. Me quedo con tu enfurruñamiento ante la obligación de atenerte a la voluntad fraterna para poder asistir a tus fiestas juveniles. Pero te aclaro que en mi caso, para mí era motivo de orgullo que mi padre recurriera a la garantía de mi custodia para darles el permiso a mis hermanas, eso me hacía sentir importante, no obstante que el disfrute de la fiesta para mí ya no sería el mismo. En cuanto a la comentada obligación de obedecer al marido, eso parece más musulmán que católico. No podemos tomar al pie de la letra el texto ritual del matrimonio, cuando el cura indica que la mujer le deberá obediencia al marido. Hay que tener en cuenta las condiciones imperantes cuando esos textos fueron redactados, e inclusive, cuando Jesús predicaba en ese sentido. No podemos imaginar a Jesucristo hablándole a su auditorio acerca de la cibernética y de las PC, pero estas existen ahora. Y el diccionario de la RAE muestra, para la palabra OBEDECER, los siguientes significados:
1. tr. Cumplir la voluntad de quien manda. Obedecer a los padres.
2. intr. Dicho de un animal: Ceder con docilidad a la dirección que se le da. El caballo obedece al freno, a la mano.
3. intr. Dicho de una cosa inanimada: Ceder al esfuerzo que se hace para cambiar su forma o su estado. El oro obedece al martillo. La enfermedad obedece a los remedios.
4. intr. Dicho de una cosa: Tener su origen en otra. Tu cansancio obedece a la falta de sueño.
No sé a cual de estas acepciones se acoge Hugo en su mensaje.
Comment by jualanche — March 13, 2009 @ 9:08 am
Sr. Carlos:
No entiendo a qué se refiere Ud. cuando dice que no está comprobada la discriminación de la mujer a lo largo de la historia.
En el caso peruano la mujer no pudo acceder oficialmente a la universidad sino hasta 1908 (aunque antes de ese año se sabe que entró Trinidad Enriquez pero gracias a una resolución suprema) ¿Por qué no cualquier mujer podía acudir libremente desde que se creó la primera universidad aqui en el Perú y los hombres si?, le recuerdo que antes se creía que la única aspiración que debía tener la mujer era casarse, cuidar de su hogar, sin embargo, las mujeres humildes en ese sentido eran un poco más libres, por necesidad debían trabajar fuera de casa ¿Pero si no hubieran sido pobres les hubieran dado oportunidad de estudiar adecuadamente? Y si a la mujer se le daba educación la mayoría de las veces se le enseñaban cosas relacionadas al hogar, en el caso de las de posición alta, aprendian aparte francés y piano, pero de ahi no pasaban, la gran mayoría de mujeres como le digo no podían aspirar a ser abogadas, doctoras, etc, etc. (salvo como vuelvo a repetir algunos casos muy excepcionales, pero la apertura debía ser para TODAS).
O porqué la mujer antes no podía votar, porqué recién en el siglo XX todas las mujeres empezaron a tener la oportunidad de manejar sus propias vidas.
¿Si esos ejemplos que forman parte de la historia no eran discriminación, qué cosa son entonces?
Yo diria que CASI todas las mujeres no iban a las guerras, pero le recuerdo que hubieron algunas valientes que participaron en rebeliones o apoyaban en batallas (ya sea llevando información, labor de espionaje) si se les hubiera permitido seguramente hubieran combatido directamente.
Aunque, Manuela Saenz participó en la campaña de independencia en América del Sur a lado de Bolivar, hasta la querían nombrar Coronel (y fue nombrada como tal), y qué cree, ella participó en la batalla de Pichincha y recibió el grado de Teniente de Húsares del Ejército Libertador, además, combatió en la Batalla de Ayacucho.
Hubieron unas pocas mujeres, como repito, que hicieron cosas que supuestamente no debían hacer, a pesar que muchos sectores las rechazaban, pero la discriminación de género estaba presente.
Tomaré en cuenta lo del INEI.
Sr. Hugo: Respeto que la gente tenga las creencias religiosas que crea conveniente, que quede claro que no pretendo atacar sus creencias religiosas (a pesar de no compartir muchas ideas del catolicismo).
Me remito al tema de la obediencia, no se puede comparar a un esposo con una ley (es desproporcionado, además, la ley se obedece para el orden de la sociedad, y cuando hay algo injusto a veces se ha reclamado por su cambio, la ley no la dicta una sola persona, sino varias y van dirigidas a todos los seres humanos sin distinguir su género), se supone que la obediencia a UNA persona es acatar si o si lo que otra persona diga y eso muchas veces está bien para los hijos cuando son menores de edad, la obediencia no da lugar a cuestionar cuando algo no está bien o si se cuestiona al final acata la regla, una esposa es una compañera de vida no una hija más, de todos modos me sigue pareciendo contradictorio el obedecer pero a la vez respetando una supuesta libertad, o sea, se supone que una esposa tiene libertad de opinión, pero al final acata lo que diga su esposo?, o en todo caso si fuera al revés (que el esposo debiera a obedecer a la esposa), Ud. pensaría igual que ahora?, no tiene que responderme si no lo desea.
Comment by minerva — March 13, 2009 @ 9:54 am
Estimados amigos,
No soy católico ni cristiano, pero si el sacramento del matrimonio dice que la esposa debe obedecer al marido, el tema está clarísimo. Si eso no le gusta a la mujer, que no se case con ceremonia religiosa, nadie le pone una pistola para tener boda religiosa.
Pero si tiene acepta el matrimonio religioso, debe asumirlo de forma íntegra, no tomando sólo lo que le conviene. Eso se aplica también al varón.
En cuanto a Jesucristo (en caso se demuestre que
efectivamente existió), la Biblia señala que siempre practicó el judaísmo, una religión 100% patriarcal.
Sra/srta. Minerva,
En el caso que usted señala, el espíritu de la ley era que la mujer debía preocuparse primero por su familia, pero ante la firme decisión de la señorita Trinidad Enríquez, tuvo que darse la ley.
Ahora, si desea revisar la historia, le comento lo siguiente: así como ahora las mujeres profesionales y/o universitarias suelen burlarse o despreciar al ama de casa (y no me digan que eso es raro porque he sido profesor universitario durante más de 6 años y lo veo a cada rato), hace 100 años, las universitarias eran motivo de burla, de las mismas mujeres.
Sin embargo, cuando las mujeres mostraron decisión y voluntad, llegaron a niveles muy altos. Ya en la época de Abraham hubo una reina caldea, en Egipto antes de Cleopatra estuvieron Hatsepsut y Nefertiti. Isabel La Católica, la reina que financió la invación de América tuvo profesoras mujeres, podría seguir citando casos similares.
Sobre el derecho al voto, ése tema ha sido discutido ampliamente: no tenía derecho al voto porque no era contribuyente, no asumía obligaciones de ciudadano. Una vez que asumió obligaciones de ciudadano, le dieron el derecho. Recuerde, derecho y deber van de la mano.
Como mencioné hace un momento, claro que hubo mujeres valientes y guerreras (por ejemplo, Juana de Arco); pero siempre fueron la excepción a la regla, nunca la norma. Incluso ahora, pidieron igual de oportunidad para entrar al ejército, pero cuando rinden las pruebas de resistencia física o velocidad, les dan un trato preferencial, la clásica escopeta con dos cañones. Eso lo sabe todo el mundo, que lo callen es otra cosa.
La pregunta es porqué ahora que la mujer militar está emancipada, no hace los mismos cursos de comando y sobrevivencia que sí hacen los varones, porque piden un trato preferencial y luego exigen los mismos derechos.
Estimada Minerva, cuando la mujer militar o policía no pida privilegios y se someta a las mismas pruebas físicas y resistencia, haga los mismos cursos de comando y sobrevivencia (y no opte por el trabajo de oficina), verá como los policías y militares las respetan y tratan de igual a igual, pero mientras sigan pidiendo privilegios, eso es IMPOSIBLE.
Cordialmente,
Carlos Vílchez-Román
Comment by Carlos Vílchez-Román — March 13, 2009 @ 1:35 pm
A veces creemos que las cosas tienen que ser como nos parecen. Pensamos que nuestras opiniones deben ser las más acertadas porque son “lógicas”, “racionales”, “igualitarias”, “justas”… Que las religiones deben someterse a las leyes de los Estados, que las religiones tienen que seguir los cambios de la mentalidad, que la religión tiene que ceder, que debe aprobar esto y debe permitir lo otro… y no pues, la religión no es una moda.
Si como dice la señorita Minerva, el marido debiera obedecer a la mujer me parecería completamente tirado de los pelos… en la familia, es en el padre quien recae una particularidad que no podemos negar o tratar de pintar como queremos. En él pesa una gran (no única) autoridad… es el sostén de su hogar, la fortaleza de la familia, el guardián de sus hijas, el que cuida a su esposa. Creo en la familia tradicional y en que los niños, por su bienestar psicológico y emocional, tengan una figura materna y otra paterna.
En una familia también existe un orden y organización, señorita Minerva, de hecho cada familia es una pequeña sociedad, por lo tanto la comparación entre ley y marido es completamente sensata. Póngase en el lugar de quienes profesamos el credo católico: seguimos la doctrina de un hombre que tuvo entre sus más cercanos seguidores a otros 12 hombres, incluso él, Jesucristo, tuvo una Madre que lo obedeció… imagínese, su propia Madre… no le pido que acepte mis argumentos, si no que los respete y no imponga lo que considera más práctico o igualitario, nosotros no somos la medida de todos los temas que creemos conocer, yo menos, por ello me remito a una verdad que está en la Biblia y la tengo como una disposición para intentar moldear mi futuro hogar como aquella sagrada familia (Jesús , María y José) que todo cristiano venera y respeta.
Para el señor Jualanche: lo que a usted le parezca más musulmán que católico es algo que está dentro de sus ojos. Si usted no es católico o no ha vivido una vida auténticamente religiosa lo único que lamentablemente primará en sus perspectivas es el típico pragmatismo o utilitarismo de la mentalidad dominante. ¿Le parece que para entender la obediencia hay que irse de inmediato al diccionario? ¿Y para entender el amor? ¿Igual? ¿Y si hablamos de la obediencia dentro del amor que se le tiene al cónyuge masculino? Si quiere simplificar, simplifique, pero no induzca razonamientos errados… sus opiniones serían más originales sin el aval de la RAE, ¿no cree?
Comment by Hugo — March 13, 2009 @ 1:53 pm
Sr. Carlos: Soy señorita. Respecto a su argumento, le comento que la Trinidad Enriquez ingresó a la universidad en 1875, la resolución suprema fue para ella no para las demás mujeres, el resto tuvo que esperar como vuelvo a repetir hasta 1908.
Es verdad, se creía que la principal preocupación de la mujer debía ser su hogar pero acaso no era eso discriminación??, no permitirle tomar las riendas de su vida, darle la opción de elegir entre un hogar o una profesión. Y es cierto lo que Ud. dice de que hubieron mujeres que llegaron al poder y destacaron, pero eran reinas, era lógico que en algún momento tuvieran oportunidad de gobernar, a pesar de que hubieron momentos en que la nobleza era reacia a tener una reina, lo que yo manifiesto es que la mujer común era relegada a su casa o a puestos bastante inferiores en la escala laboral.
Pero sabe hubiera sido interesante ver que desde mucho antes las mujeres se unieran para conseguir su libertad (con deberes y derechos por supuesto, en eso concuerdo con Ud.), además, ya habían algunas que ya juzgaban como poco adecuada la situación a la que era relegada la mujer en la sociedad. La mujer para que fuera considerada ciudadana de verdad tuvo que reclamar, solicitar que las leyes se modificaran, las autoridades no las cambiaron de buena gente tampoco.
Respecto a las mujeres militares o policias, yo he visto hace varios un reportaje en el programa “Reporte semanal” sobre los entrenamientos que realizaban hombres y mujeres militares en la selva y no se observaba que hicieran ejercicios diferentes, y en alguna ocasión vi un documental de la Deutsche Welle (no estoy segura si escribí bien el nombre de este canal alemán) y vi una situación parecida en lo que respecta a un entrenamiento militar mixto, no se veían diferencias en el tipo de ejercicios que se efectuaban. Eso es lo que he visto.
Comment by Minerva — March 13, 2009 @ 10:14 pm
Sr. Hugo: Considero que el fin de una religión es velar por el bienestar emocional, espiritual de sus fieles, por algo varias personas profesan alguna, no? (aunque no todas las personas creemos que sea necesaria para conseguir un bienestar espiritual, pero respeto la opción al respecto de cada quien) La igualdad de derechos para ambos géneros no es una moda (las modas son pasajeras) y sería muy sano que las religiones incorporen esto, quizás no hoy, ni en unos años (Roma no se hizo en un dia), pero sería interesante que en un futuro dieran ese paso como parte de su evolución.
Para mi tanto el padre como la madre son los guardianes y protectores de un hogar (a veces falta alguno de los dos, pero tampoco debe ser motivo de tragedia, a veces hasta es más sano, lo digo, porque es mejor convivir sin un padre o madre que maltrate a su familia), no se puede relegar a la madre a una especie de segundo plano … obviamente Ud. no va a cambiar de idea porque una perfecta desconocida como yo manifieste desacuerdo con ciertos plantemientos suyos, pero pronunciarme por algo realmente justo no es imposición … Ud. mismo lo dijo sería completamente descabellado que un esposo obedezca a su esposa, pues igual es el hecho de que una mujer deba obedecer a su esposo. A nivel mental ambos géneros se complementan, ninguno es superior al otro, la superioridad se prueban con los actos, no por el simple hecho de pertenecer a uno u otro género.
Comment by Minerva — March 13, 2009 @ 10:33 pm
En el primer párrafo dirigido al Sr. Carlos, quise decir Trinidad Enriquez (y no “la”)
Comment by Minerva — March 13, 2009 @ 11:37 pm
Rocío, rememorando tus fiestas juveniles supongo que recuerdas ese rítmico son que decía “qué siga la bola, báquiri baquiri bá…” Pues bien, la secuencia de este post me ha traído ese recuerdo. Y te imagino a tí, complacida, felíz por la elección del tema pues sin ser lo mismo, supongo que no deja de ser grato contar con el “rating” de la cantidad de comentarios ingresados. O, tú misma con sorpresiva satisfacción, los ojos muy abiertos y la mano sobre la boca diciéndote “¡Oh, qué he hecho!”. Lindo tu post y preciosas las intervenciones que nos están paseando casi por todo el mosaico de aspectos biológicos, antropológicos, históricos, religiosos, psicológicos y demás disciplinas que se manifiestan en las telarañas de nuestras vidas. El problema es qué, deliciosamente embargado por esa sensación de placer, se hace más cómodo disfrutar de ella viendo cruzar espadas (o espaditas de madera) a los demás, antes que meterse de lleno en el debate. ¿Comodón uno? Tal vez, pero la función está bonita, de manera que siga la bola, báquiri baquiri bá….
Comment by jualanche — March 14, 2009 @ 10:45 am
Estimada señorita Minerva,
No considero discriminación el que la sociedad pensara que el deber fundamental de las mujeres era dedicarse al hogar. Y no era injusto porque las mismas mujeres estaban de acuerdo. Fue una acuerdo mutuo entre personas adultas. Es más, le recuerdo que el matrimonio es una institución creada para darle seguridad a la mujeres. El hombre por su naturaleza busca la variedad sexual, eso todos lo sabemos. Debido a su impulso biológico el hombre tiende a la poliginia (estar casado con varias mujeres), por eso casi todas las sociedades de la antiguedad practicaban la poliginia. El matrimonio es una institución donde el hombre cede a esa búsqueda de variedad sexual a cambio de cierto status de respeto y autoridad dentro del grupo humano llamado familia. Bueno eso era antes, el feminismo y la ideología de género pulverizaron las bases de la familia, pero ésa es otra discusión.
Por otro lado, usted señala que las mujeres reclamaron por sus derechos y por ello las autoridades le concedieron lo que pidieron. Veamos este argumento con detalle. Si -según la ideología de género- el sexo masculino ha oprimido y discriminado a la mujer a lo largo de la historia, ¿porqué razón les concedieron esos derechos? Ojo que las pocas mujeres que reclamaban no tenían poder político ni económico, léase, no hubo contrapeso de poderes ni negociación, ¿a cuenta de qué los supuestos opresores les dieron esos derechos?
No mi estimada Minerva, eso que usted llama conquistas es el resultado de cómo el nuevo sistema económico justificó la incorporación masiva de mujeres en el mercado laboral, en el fondo fue un hecho económico. Me explico, esos supuestos patriarcas opresores de los que habla la ideología de género, concedieron “los famosos derechos de la mujer” porque de esa forma pudieron quebrar la unidad familiar y asegurar el ingreso masivo de mujeres al mercado laboral. Ante la sobre oferta de mano de obra, los salarios tendieron a disminuir, es decir, el empleador ahora podía pagar menos por el mismo trabajo, teoría básica de la oferta y demanda. Por ello, es importante siempre considerar las causas económicas en todos los procesos de cambio social.
Finalmente, lo del trato preferencial que le dan a las mujeres eso se sabe desde hace mucho. Consultar los medios informativos no le servirá porque los medios filtran, solo difunden lo que les conviene, difunden lo “políticamente correcto”, y como poner en evidencia los privilegios de las mujeres no es “políticamente correcto”, ni lo mencionan. Eso se aplica acá, en Europa o Estados Unidos. Si de verdad el tema le interesa, pregunte a militares, policías. Hable con los directamente afectados y verá la realidad.
Comment by Carlos VR — March 14, 2009 @ 11:06 am
Srta. Minerva:
Considere que si una religión vela por el bienestar de sus fieles, hay muchos hogares felices católicos donde reina el amor y la esposa obedece CON AMOR a su marido. La preocupación de la Iglesia también es intentar transmitir la doctrina de Cristo, porque Él más que nadie sabe lo que puede hacernos felices a nosotros, y una de esas cosas es, ya para todos, hombres y mujeres, la obediencia.
No se trata de desigualar derechos, concuerdo que la igualdad más que nada es la esencia de los seres humanos, sin ninguna distinción… pero la igualdad no tiene por qué anular la particularidad, un hombres es un hombre y una mujer es una mujer.
Entiendame, apreciada señorita, yo no creo que la mujer es inferior al hombre… deducir que abogar desde el plano religioso, por la obediencia de la mujer al marido es menoscabarla se trata de un error. No vivo con ideas retrógradas, fuera de ciertas bromas que le hago a una que otra amiga, no me considero machista. Si va a hablar de justicia, habría que ver qué es lo injusto. Como dijo un señor por aquí, nadie le pone una pistola en la cabeza a la mujer para qué se case por religioso. Le aconsejo conocer a una esposa católica, que obedece a su marido, pregúntele si es feliz y quizá obtenga una opinión con más propiedad… nadie se dedica a ser infeliz.
Cordialmente: Hugo.
Comment by Hugo — March 14, 2009 @ 12:39 pm
Felizmente, las últimas generaciones de muchachas y muchachos demuestran con claridad las igualdades; hecho impensable hace más de tres décadas.
Por lo que acabo de leer, muchos aún no se han asomado al siglo XX.
Comment by Terpsícore — March 14, 2009 @ 9:31 pm
Es imposible permanecer impávido ante este intercambio de opiniones tan invitador a meter la propia cuchara. Y más aún cuando el asunto ya empieza a involucrar teorías acerca de los motivos que supuestamente están llevando a destruir los fundamentos del matrimonio tradicional. En una intervención anterior alguien sostenía la rigidez de los postulados religiosos, pero evidentemente estaba desconociendo los pronunciamientos aclaratorios que la iglesia hace periódicamente. Si no fuera así, no le hubiera rendido recientemente a Galileo los homenajes que todos conocemos. Pero, en el tema que nos convoca, voy a transcribir la Conclusión a que llega la Carta a los Obispos de la Iglesia Católica Sobre la Colaboración del Hombre y la Mujer en la Iglesia y el Mundo, aprobada por Juan Pablo II y fechada el 31 de mayo del 2004.
CONCLUSIÓN
17.En Jesucristo se han hecho nuevas todas las cosas (cf Ap 21,5). La renovación de la gracia, sin embargo, no es posible sin la conversión del corazón. Mirando a Jesús y confesándolo como Señor, se trata de reconocer el camino del amor vencedor del pecado, que Él propone a sus discípulos.
Así, la relación del hombre con la mujer se transforma, y la triple concupiscencia de la que habla la primera carta de S. Juan (cf 1Jn 2,15-17) cesa su destructiva influencia. Se debe recibir el testimonio de la vida de las mujeres como revelación de valores, sin los cuales la humanidad se cerraría en la autosuficiencia, en los sueños de poder y en el drama de la violencia. También la mujer, por su parte, tiene que dejarse convertir, y reconocer los valores singulares y de gran eficacia de amor por el otro del que su femineidad es portadora. En ambos casos se trata de la conversión de la humanidad a Dios, a fin de que tanto el hombre como la mujer conozcan a Dios como a su «ayuda», como Creador lleno de ternura y como Redentor que «amó tanto al mundo que dio a su Hijo único» (Jn 3,16).
Una tal conversión no puede verificarse sin la humilde oración para recibir de Dios aquella transparencia de mirada que permite reconocer el propio pecado y al mismo tiempo la gracia que lo sana. De modo particular se debe implorar la intercesión de la Virgen María, mujer según el corazón de Dios —«bendita entre las mujeres» (Lc 1,42)—, elegida para revelar a la humanidad, hombres y mujeres, el camino del amor. Solamente así puede emerger en cada hombre y en cada mujer, según su propia gracia, aquella «imagen de Dios», que es la efigie santa con la que están sellados (cf Gn 1,27). Solo así puede ser redescubierto el camino de la paz y del estupor, del que es testigo la tradición bíblica en los versículos del Cantar de los cantares, donde cuerpos y corazones celebran un mismo júbilo.
Ciertamente la Iglesia conoce la fuerza del pecado, que obra en los individuos y en las sociedades, y que a veces llevaría a desesperar de la bondad de la pareja humana. Pero por su fe en Cristo crucificado y resucitado, la Iglesia conoce aún más la fuerza del perdón y del don de sí, a pesar de toda herida e injusticia. La paz y la maravilla que la Iglesia muestra con confianza a los hombres y mujeres de hoy son la misma paz y maravilla del jardín de la resurrección, que ha iluminado nuestro mundo y toda su historia con la revelación de que «Dios es amor» (1Jn 4,8.16).
El Sumo Pontífice Juan Pablo II, en la audiencia concedida al infrascrito Cardenal Prefecto, ha aprobado la presente Carta, decidida en la Sesión Ordinaria de esta Congregación, y ha ordenado que sea publicada.
Dado en Roma, en la sede de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el 31 de mayo de 2004, Fiesta de la Visitación de la Beata Virgen María.
+ Joseph Card. Ratzinger
Prefecto
+ Angelo Amato, SDB
Arzobispo titular de Sila
Secretario
Es muy sintomático que el documento lleve la firma del Cardenal Ratzinger, hoy el Papa Benedicto XVI, de modo que su actualización es obvia. Pero yo recomendaría que ingresen en este link http://www.vatican.va/roman_curia/congregations/cfaith/documents/rc_con_cfaith_doc_20040731_collaboration_sp.html para leer la Carta completa, porque es grande y dignificante el esfuerzo que hace la iglesia para señalar la igualdad de los géneros, sin subordinación alguna de uno sobre otro. Siendo que no encuentro mejor argumento propio que el apoyarme en este documento para justificar mi punto de vista y dejar a la vez a buen recaudo mi condición de católico, cumplo con divulgarlo en la medida que no sea conocido para algunos.
Comment by jualanche — March 14, 2009 @ 9:56 pm
Buenas noches compañeros,
Ya que estamos revisando lo que dicen los textos religiosos, hasta donde sé, el texto supremo, el texto más sagrado para los cristianos (y esto obviamente incluye a los católicos) es la Biblia.
Antes de citar algunos versículos sobre el tema de la sujeción de la mujer al marido, por favor, entendamos que en todas las religiones la línea de autoridad o jerarquía es la misma: la mujer se sujeta al marido y el marido se sujeta a Dios; eso implica que el varón debe ser responsable, asumir sus compromisos con integridad, léase honrar su palabra y ser consecuente. Por algo, jerarquía viene del griego hieros y arché: orden sagrado.
“Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella” Efesios 5:25
“..maridos, igualmente, vivid con ellas sabiamente, dando honor a la mujer como a vaso más frágil” 1 Pedro 3:7
Otra cosa, sujeción o sometimiento a la autoridad de otro no significa ser estúpido ni tarado, sino reconocer la pauta o guía que dicha autoridad puede darnos.
Y no olvidemos lo siguiente: nadie obliga a una mujer a ser cristiana, la práctica religiosa es algo que elije libremente, sin coacciones; pero si la mujer se llama a sí misma cristiana, pues que cumpla su Biblia. Si no le gusta, que se cambie de religión, porque es bien cómodo eso de tomar solo lo que uno le conviene y luego desechar el resto.
Aquí van los versículos sobre la sujeción de la mujer al marido.
“Vuestras mujeres callen en las congregaciones; porque no les es permitido hablar, sino que estén sujetas, como también la ley lo dice. Y si quieren aprender algo, pregunten en casa a sus maridos” 1 Corintios 14:34-35
“La mujer aprenda en silencio, con toda sujeción. Porque no permito a la mujer enseñar, ni ejercer dominio sobre el hombre, sino estar en silencio” 1 Timoteo 2: 11-12
“Someteos unos a otros en el temor de Dios. Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor, porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador. Así que, como la iglesia está sujeta a Cristo, así también las casadas lo estén a sus maridos en todo” Efesios 5: 21-23
“Asimismo vosotras, mujeres, estad sujetas a vuestros maridos” 1 Pedro 3:1
“Pero quiero que sepáis que Cristo es la cabeza de todo varón, y el varón es la cabeza de la mujer, y Dios la cabeza de Cristo” 1 Corintios 11:3
Comment by Carlos VR — March 14, 2009 @ 11:18 pm
Como veo que han aterrizado a la conversación extraterrestres de otras galaxias hablando siete lenguas y asuntos incomprensibles, por un “por si aca”, no me quedó otra que correr a treparme al primer árbol. Titiritando desde una de sus ramas:
No creo que el machismo más recalcitrante muchas veces lo ejerzan las mujeres.
¿Por qué no lo creo..?
No lo creo porque machismo es sinónimo de brutalidad, y las mujeres son inteligentes.
Los celos es la muestra clara para “evaluar” la pequeñez del hombre frente a la mujer. Su inseguridad y la cobardía de no aceptar el fin de una relación, admitir que “eso se derrumbó”, por lo general lo lleva a cometer las peores barbaridades. No es casual que la mujer reaccione distinto.
¿Por qué la mujer reacciona diferente..?
Porque es más valiente y racional. Entiende la realidad. Admite que la han dejado de querer y su respuesta no es planificar un crimen. Cierto, puede hacer el ridículo tratando de detenerlo, pero no llega al egoísmo de la violencia desenfrenada.
El hombre “ama” a una mujer, le es infiel y no deja de quererla; mientras que la mujer al ser infiel ya no lo ama. Más aún, a partir de ahí, éste le estorba. En otras palabras, no estamos hablando de seres iguales, aunque parecieran.
Que la mujer busca “seguridad” con la protección de un hombre. Podría ser. Como también podría buscar a un tonto que busque comida para ella y su cría. En ambas posibilidades la inteligencia de ella es la que prima.
La mujer, a lo largo de historia, no ha cometido la insensatez, los crímenes, ni ejercido odios y bajezas que si lo ha hecho el hombre.
Claro, la cobardía del hombre tiene que ser coherente, por eso culpa a la mujer de sus miedos y fracasos.
¿Quién instituyó el culto al falo y adoró a la erección..?
No fueron las esclavas ni las sumisas. Fue el hombre dominador quien se arrodilló frente a la virilidad del templo; juró que así fue, y puso de testes, perdón, digo, puso de “testigo” a sus h….
Comment by Terry — March 14, 2009 @ 11:54 pm
Buenos días,
Al parecer, ahora el debate gira en torno al machismo, el cual, como ya comenté es un arma política empleada por las feministas y los varones con mentalidad femenina. Es cierto que el abuso existe, y que varones y mujeres pueden ser abusivos, pero es tema aparte.
Sigo sorprendido de cómo los defensores de la ideología de género ignoran los datos básicos sobre el funcionamiento cerebral, lo podía entender en los 90 porque la investigación sobre las diferenciales cerebrales entre varones y mujeres recién se daba a conocer, pero han pasado 25 años y siguen repetiendo los mismos argumentos de siempre. Cada vez hay más estudios que emplean imágenes de resonancia magnética y tomografías que muestran como los procesos mentales son diferentes en varones y mujeres: las mujeres tienen mayor habilidad para las tareas verbales y escritas, y los varones paras las tareas espaciales, el cálculo abstracto y la rotación de imágenes en tres dimensiones. Hay abundante bibliografía.
Claro, como la mujer es más valiente, cuando va al ejército se abstiene de ir a cursos de comando o sobrevivencia, no asume los trabajos más arriesgados; por su puesto, es tanta la valentía de las mujeres que la mayoría de ellas trabaja en ocupaciones tan peligrosas como el secretariado, la educación inicial o la atención al público. Francamente, ocupaciones temerarias.
Como el varón es un cobarde prefiere los trabajos más arriesgados, dado que son los varones cobardes quienes mueren en los derrumbes o en las minas, mientras trabajan.
Y por supuesto que a lo largo de la historia la mujer no ha cometido bajezas ni crímenes, porque la historia muestra la superioridad moral de la mujer. Ello explica porque todas o casi todas las mujeres gobernantes iniciaron guerras de conquista, matanzas y persecusiones; pero claro, estas muestras de la superioridad moral de las mujeres hay que entenderlas desde la perspectiva de género.
No mi estimado Terry, si quiere hablar del papel de la mujer en la historia, REVISE LA HISTORIA, me refiero a los hechos históricos, no a las especulaciones o interpretaciones de los hechos. Remítase a los hechos.
Y sobre la supuesta victimización de la mujer, una cosa es dejarse llevar por los casos dramáticos que presenta la prensa y los medios informativos, y otra muy diferente es revisar estudios epidemiológicos serios, porque cuando se investiga la violencia de pareja preguntando a varones y mujeres, preguntando sobre los actos violentos cometidos por varones y mujeres lo que se comprueba es una violencia familiar con paridad de género.
Eso se llama apelar a la evidencia empírica, comprobable y verificable.
Comment by Carlos VR — March 15, 2009 @ 8:09 am
Señor Carlos:
A ver, si muchas mujeres “aceptaron” el hecho de ser relegadas solamente al hogar, es porque la mayoría temía al estigma social del cual podian ser víctimas si se salían de los roles que la sociedad les asignó (y en realidad la que se salía si era rechazada, Manuela Sáenz, por ejemplo, fue muy criticada por meterse en política, Flora Tristán tuvo que ocultar su maternidad y estado civil de casada cuando vino al Perú y en la misma Francia porque de lo contrario la gente la rechazaría terriblemente al enterarse que dejó a su marido, este la maltrataba, o como Ud. mismo comentó en una respuesta anterior las primeras universitarias eran objeto de burla). El miedo al rechazo social es algo que afecta a muchas personas de ambos sexos asi ha sido a lo largo de la historia y en la actualidad igual, por eso muchas personas aparentan estar deacuerdo con ideologias, modos de vida que en realidad no les nace llevar, ojalá fueran más valientes y asumieran ser ellos mismos, pero no es asi.
Es una lástima que no considere discriminatorio el hecho de que la sociedad antes considerara a la mujer útil solamente para el hogar, menos mal que el tiempo y la historia nos van demostrando lo contrario, Rita Levi Montalcini es una destacada neuróloga italiana que a pesar de la negativa de su padre para que ella estudie (él consideraba que ella debía casarse y ser madre) ingresó finalmente a la faculta de Medicina y se dedicó de lleno a la neurología a lo largo de su vida, realizando estudios muy importantes, y ganó el premio nobel de Medicina en 1986, si se hubiera dejado llevar por la ideología que imperaba en la época de su juventud, quizás nunca hubieramos sabido de su existencia (quizás hubiera sido una mujer frustrada por no hacer lo que en realidad deseaba), nunca se casó, por dedicarse a la labor que tanto ama, y encima hace labores humanitarias (ayuda a niñas del África para que estudien) quitando el estigma que la sociedad impone a las mujeres que prefieren dedicarse a su vocación en lugar de formar una familia (ya sabe se las suele considerar amargadas, pero ella rompe con ese estereotipo) y ella es solamente es un ejemplo, hay mujeres que se dedicaron a otros campos del arte o las letras, todas en su momento de algún modo u otro desafiaron a sus sociedades.
Lo que manifiesta sobre el cambio de modelo económico y el ingreso de las mujeres al mercado laboral, es cierto, en Europa de no ser por las dos guerras mundiales, las mujeres no hubieran ingresado tan rápido de manera masiva a los distintos puestos laborales que antes sólo ejecutaban hombres, pero aún asi, es una conquista, le recuerdo que previamente hubieron mujeres que cuestionaron la situación acartonada de sus compañeras de género.
No creo que el hecho de tener varias parejas a la vez sea algo exclusivo del hombre, antes la infidelidad femenina estaba más escondida que ahora, ahora la situación es igual en ese sentido, ya que se menciona mucho más. Yo personalmente aborrezco esa cuestión de “parejas abiertas”, pero asi como hay mujeres fieles e infieles, también hay hombres que no necesitan estar con varias a la vez, más que una cuestión biológica es una cuestión de cultura y ética, si a alguien se le hace creer una idea por muchos años (digamos que desde que tenía uso de razón) la asumirá como natural, es una pena que haya gente que se escude en la naturaleza para justificar el daño que pueden causar a otros seres humanos.
Comment by Minerva — March 15, 2009 @ 10:48 am
Sr. Hugo: Debo decir que vuelvo a confirmar el porqué el catolicismo va perdiendo adeptos … respeto que los católicos crean en Cristo … pero no hay nadie mejor que nosotros mismos para saber que nos hará felices y que no, es muy pasivo escudarnos en una persona (en especial alguien que vivió en tiempos muy distintos a los actuales) o en un sólo libro, es sólo mi opinión no me tome como intolerante. Ya es cuestión de cada uno el elegir el camino que se desea seguir.
La obediencia a una pareja es sumisión (sigo muy firme en esa posición), el respeto si es válido.
Con esto concluyo mi debate porque podríamos intercambiar una y otra vez prácticamente las mismas ideas, me quedo satisfecha en esta ocasión con haber manifestado mis puntos de vista.
Comment by Minerva — March 15, 2009 @ 11:06 am
¡No, Minerva, no te vayas! Porfa, no abandones la fiesta en el mejor momento, todavía hay algunos que quieren bailar contigo y seguro seguirán llegando nuevos invitados al baile. Y con la intención de darle más volumen a la música y preparar más trago para seguir animando el ambiente, aquí me matriculo de nuevo: Por allí hay un pajarito que dejó ver su perfil de evangélico cuando se mandó con un rollo de citas de salmos para avalar la sumisión de la mujer ante el varón, pues nosotros los católicos no solemos manejar esas citas bíblicas. Pero parece que alguien le dijo “Oye Carlos V.R., no nos ahuyentes a la clientela” y por eso cambió el discurso a las diferencias anatómicas entre los dos géneros humanos, aunque la mención a los años 90 y a que “han pasado 25 años” no lo deja muy bien parado en aritmética básica, porque según sus cálculos ya estamos andando en el 2015. Pero en fin, un error lo tiene cualquiera, lo que me alucina es que si los evangélicos manejan estos criterios, haya tantas mujeres adeptas a esa corriente religiosa, que devendría casi en fundamentalista.
Pero claro, nadie duda que las diferencias entre sexo y sexo son muy pronunciadas, pero de lo que se trata aquí es de ver que cosa nos une y no qué es lo que nos separa, pues esto todos lo conocemos. La dueña del blog no menciona el tema religioso ligado a la opción machista, somos los bloggers los que hemos llevado el asunto por ahí. El hecho de que algunas percepciones que tenemos comulguen con nuestras ideas religiosas no significa necesariamente que las primeras deriven de las segundas. En este entendimiento, la fusión del hombre y la mujer en uno solo, vía el milagro del amor, es para mí algo perfectamente válido, y un argumento de peso para pregonar la completa igualdad de los sexos. Si yo (varón) y tú (mujer) somos uno solo, es imposible que uno sea más que el otro, porque se caería en el dilema o sofisma de que YO SOY MÁS QUE YO, o de que TÚ ERES MÁS QUE TÚ. Este discernimiento mejor elaborado es la esencia de la Carta a los Obispos de la Iglesia Católica aprobada por Juan Pablo II, que mencioné en intervención anterior, y solo lo he copiado en aras de defender la igualdad de géneros, más no para encontrar en la religión la razón o la sin razón del machismo. Por el mismo motivo, encuentro inadecuada la mención de la señorita Minerva a “escudarse en una persona o un solo libro” si la referencia es a Jesucristo y a la Biblia, porque puede herir susceptibilidades religiosas y porque, insisto, no creo que el quid del asunto de la “ideología del machismo” (como la califica Rocío) se encuentre en nuestras creencias religiosas, sino, y tal como también lo insinúa Rocío, en las costumbres que vienen arraigadas en nuestros comportamientos desde mucho tiempo atrás.
Creo que el trago lo he cargado con pólvora, pero en función del nuevo aliento que pudiera tomar este post, me daré por bien servido.
Comment by jualanche — March 15, 2009 @ 2:36 pm
Totalmente desubicado en estos asuntos de Dios y los pecados, esta mañana llamé a una amiga de la familia para comentarle lo que pasaba en este maravilloso reino de obediencia y respeto a los pelos en pecho con quilates y crucecitas. No terminé de colgar el teléfono y ya estaba recibiendo en el correo electrónico copia de un documento legal que a tempranas horas de mañana lunes la obediente amiga va presentar en las cortes de justicia. La fecha del mamotreto jurídico está un tanto borrosa, pareciera ser a mediados de los años mil setecientos… claro, si la vista no me falla. Lo que si está muy claro y nítido, es que se trata de la indignada condesa de Aleira que, insolente y falta de respeto, demanda justicia a la Corte de Portugal.
Dice la condesa:
“El Evangelio prohíbe el adulterio a mi marido, lo mismo que a mi; y será condenado como yo. Cuando cometió conmigo veinte infidelidades, cuando dio mi collar a una de mis rivales y mis pendientes a otra, no pedí a los jueces que le raparan el cabello, que le encerraran en un claustro, ni que me entregaran sus bienes. Y yo, por haberle imitado una sola vez, por haber hecho con el hombre más hermoso de Lisboa lo que hace impunemente todos los días con las perdidas de la más baja estofa de la ciudad, tengo que sentarme en el banquillo de los acusados, ante jueces que todos ellos se arrodillarían a mis pies si estuvieran conmigo dentro de mi gabinete. Y es preciso también que en la Audiencia me corten la cabellera, que llama la atención de todo el mundo; que luego me encierren en un convento de monjas, que no tiene sentido común; que me priven de mi dote y de mis contratos matrimoniales; que entreguen todos mis bienes a mi fatuo marido, para que le ayuden a seducir a otras mujeres y cometer otros adulterios. Pregunto si esto es justo, y si no parece que sean los cornudos los que han promulgado las leyes”.
Pd.- LIMA, URGENTE.- APF.- El machismo es un “arma” de destrucción masiva sutilmente empleada por feministas y maricones en coordinación con los medios de comunicación, -dijo esta mañana un versado conocedor del funcionamiento cerebral.
Con valentía científica el versado estudioso no sólo echó un vistazo a un falo erecto que se presentó al final de una nota en un blog, sino que analítico, absorto por la curiosidad académica con fines netamente científicos, decididamente insatisfecho con la mera observación, -mangas al codo- se lanzó y echó mano al aparato: lo analizó prolijamente al revés y al derecho, lo volvió una y otra vez a sopesar hasta quedar completamente satisfecho. Luego, sonriente, dio su veredicto: “Se trata de pura “dramatización” de la prensa, porque la violencia entre el hombre y la mujer es reciproca, parejita, even, tablas, idéntica, similar, empate..”, -sentenció.
Ahora, -dijo- les voy a contar la del curita que no podía vivir sin hacer milagros…
Comment by Terry — March 15, 2009 @ 4:10 pm
Totalmente desubicado en estos asuntos de Dios y los pecados, esta mañana llamé a una amiga de la familia para comentarle lo que pasaba en este maravilloso reino de obediencia y respeto a los pelos en pecho con quilates y crucecitas. No terminé de colgar el teléfono y ya estaba recibiendo en el correo electrónico copia de un documento legal que a tempranas horas de mañana lunes la obediente amiga va presentar en las cortes de justicia. La fecha del mamotreto jurídico está un tanto borrosa, pareciera ser a mediados de los años mil setecientos… claro, si la vista no me falla. Lo que si está muy claro y nítido, es que se trata de la indignada condesa de Aleira que, insolente y falta de respeto, demanda justicia a la Corte de Portugal.
Dice la condesa:
“El Evangelio prohíbe el adulterio a mi marido, lo mismo que a mi; y será condenado como yo. Cuando cometió conmigo veinte infidelidades, cuando dio mi collar a una de mis rivales y mis pendientes a otra, no pedí a los jueces que le raparan el cabello, que le encerraran en un claustro, ni que me entregaran sus bienes. Y yo, por haberle imitado una sola vez, por haber hecho con el hombre más hermoso de Lisboa lo que hace impunemente todos los días con las perdidas de la más baja estofa de la ciudad, tengo que sentarme en el banquillo de los acusados, ante jueces que todos ellos se arrodillarían a mis pies si estuvieran conmigo dentro de mi gabinete. Y es preciso también que en la Audiencia me corten la cabellera, que llama la atención de todo el mundo; que luego me encierren en un convento de monjas, que no tiene sentido común; que me priven de mi dote y de mis contratos matrimoniales; que entreguen todos mis bienes a mi fatuo marido, para que le ayuden a seducir a otras mujeres y cometer otros adulterios. Pregunto si esto es justo, y si no parece que sean los cornudos los que han promulgado las leyes”.
Pd.- LIMA, URGENTE.- APF.- El machismo es un “arma” de destrucción masiva sutilmente empleada por feministas y maricones en coordinación con los medios de comunicación, -dijo esta mañana un versado conocedor del funcionamiento cerebral.
Con valentía científica el versado estudioso no sólo echó un vistazo a un falo erecto que se presentó al final de una nota en un blog, sino que analítico, absorto por la curiosidad académica con fines netamente científicos, decididamente insatisfecho con la mera observación, -mangas al codo- se lanzó y echó mano al aparato: lo analizó prolijamente al revés y al derecho, lo volvió una y otra vez a sopesar hasta quedar completamente satisfecho. Luego, sonriente, dio su veredicto: “Se trata de pura “dramatización” de la prensa, porque la violencia entre el hombre y la mujer es reciproca, parejita, even, tablas, idéntica, similar, empate..”, -sentenció.
Ahora, -dijo- les voy a contar la del curita que no podía vivir sin hacer milagros…
Comment by Terry — March 15, 2009 @ 4:12 pm
Señorita Minerva,
Me sorprende leer como puede afirmar -sin basarse en evidencia alguna- que las mujeres (léase, todas o casi todas) “aceptaron ser madres por temor al estigma social”. Que unas pocas lo hicieron, como seguramente está registrado en los diarios y escritos de las primeras feministas, eso NO PRUEBA QUE LAS MUJERES DE ANTES PENSARAN COMO LAS FEMINISTAS. Por el contrario, se burlaban de ellas.
Yo también puedo afirmar que las mujeres eligieron ser madres porque su naturaleza las llevaba a ello y porque les salía más a cuenta quedarse en casa que trabajar fuera del hogar; sin embargo, aún cuando esto lo deduzco por sentido común, no tengo evidencia para afirmar que lo hacían por esos motivos.
Los únicos hechos, más allá de cualquier interpretación antojadiza, son:
- Las mujeres asumieron de forma masiva el rol de madres.
- Las mujeres no asumieron roles sociales peligrosos o arriesgados.
Es más, a la fecha NO EXISTEN PRUEBAS QUE LA MUJER DE ANTES CONSIDERASE QUE ERA EXPLOTADA O DISCRIMINADA, lo que abundan son las interpretaciones de las feministas y las representantes de la ideología de género de lo que supuestamente pensaba o sentía la mujer. Nuevamente, no tienen evidencia comprobable y verificable de lo que afirman, únicamente sus interpretaciones subjetivas y totalmente discutibles.
Y la poca EVIDENCIA QUE EXISTE, me refiero a las novelas escritas por mujeres y para mujeres, NO MUESTRA ESAS INTERPRETACIONES PROPIAS de las feministas.
No, mi estimada Minerva, su falla está en tratar de imponer una mentalidad feminista y basada en la ideología de género a mujeres que eran femeninas y sabían que el discurso feminista no tenía nada que ver con la realidad.
Señorita Minerva -y esto va también para todos los defensores de la ideología de género-, cuando hablé de la tendencia biológica del varón hacia la variedad sexual no lo hice para escudarme en la biología. Por favor, revise el Journal of Sex Research o el Archives of Sexual Behavior (o sus equivalentes en castellano) y verá que la tendencia a la variedad sexual del varón es un hecho transcultural: léase, está presente en casi todas las culturas.
No entiendo porqué los representantes de la ideología de género desconocen hechos tan básicos de la biología y neurología humana y solo repiten el mismo discurso de siempre: todo es aprendido socialmente.
No señorita Minerva, la biología impone los límites dentro de los cuales opera la socialización, no al revés.
Comment by Carlos VR — March 15, 2009 @ 10:22 pm
Srta. Minerva:
El catolicismo no tiene “adeptos” sino fieles. En todo caso habría que ver que es lo que se pierde, porque el católico que se va no se vuelve agnóstico, se hace evangélico o testigo de Jehová, o deja de ir a misa y reza 1 vez cada 5 meses… una pérdida concreta es algo más evidente, que a mi parecer no ocurre, quiza se pueda llamar confusión o distanciamiento.
Ummmm… su perspectiva es muy simplista, ¿así ve nuestras creencias? Si amamos a nuestro prójimo como a nosotros mismos… ¿Lo hacemos porque nos escudamos en la figura de Cristo? No es así señorita, lo que no me gusta de una opinión es cuando acusa una tosca pretension, y usted pretende que compartamos su visión individual, donde cada quien sabe como ser feliz, y lamentablemente eso es una mentira que ya sabemos a donde lleva, cada uno escogiendo lo que le conviene, viviendo con su propia y refinadamente hedonista moral… Como dijo un señor de allá abajo o por ahí arriba, uno no escoge arbitrariamente a que cosas adherirse respecto a su religion, lo ideal es que se procure obedecer todo, lo cual, no niego, conlleva dificultades y serios dilemas, pero nada insalvable.
Jesús podrá haber vivido en la epoca de ñangué, pero sus verdades son demasiado universales y renovadoras, que invitan a cada hombre de cada nuevo tiempo a escucharlas y acogerlas en el corazón… usar el argumento de la vigencia es desubicado, no se puede devaluar una religion por su antiguedad o enrostrarle “los tiempos actuales”.
De lo escrito por el señor Jualanche algo me llamo la atención: algunos católicos, y conozco muchos, sí solemos manejar perfectamente la citas Bíblicas, eso no tiene por qué ser sorpresa… yo también podría hacerlo, ¿y se creería que soy evangélico?
El católico promedio será muchas cosas, pero no se caracteriza precisamente por ser despistado.
No veo en donde se aplica el “tú eres más que yo” puesto que no se ha dicho que la mujer sea menos que el hombre por tener el deber de obedecerlo, inferir eso es erróneo, no se ha dicho, la mujer no es menos que el marido por tener que obedecerlo. De ahí que la inviablilidad del tal sofisma que se menciona no demuestra nada, pues no se aplica en nada concreto: no se pretende que el varón es superior a la mujer.
En suma ni la Iglesia, ni yo, tenemos algo en contra de la igualdad de géneros, pero parece que algunas feministas (y católicos mal informados) se jalonean los pelos porque la obediencia atenta contra la equidad. Por si acaso, no le he dicho feminista señorita Minerva, pero sí le he dicho católico mal informado a usted, señor Jualanche.
La desigualdad lleva a episodios vergonzosos, hombre y mujer son iguales ante Dios…
Comment by Hugo — March 15, 2009 @ 10:29 pm
Tal como Juanlanche señala, cometí un error en el mensaje sobre las diferencias cerebrales varones-mujeres: efectivamente son 15 años, no 25 años. Sin embargo, eso no invalida las afirmaciones hechas en dicho mensaje.
Existen abundantes estudios que demuestran que los machos y hembras de la especie humanos pensamos y sentimos de forma totalmente diferente. Es decir, una mujer no puede pensar como un varón y un varón no puede sentir como una mujer. Y eso no es socialmente aprendido, está en nuestra naturaleza.
Precisamente, son esas diferencias las que nos llevan hacia la complementariedad varón-mujer o macho-hembra. No se trata de remarcar las diferencias para aislarnos, sino de reconocer dichas diferencias y ver en qué medida nos complementamos.
Al parecer jualanche sabe mejor que yo lo que pienso y siento -algo típico en los defensores de la ideología de género-. Jualanche, si revisas mis primeros mensajes verás que señale que no soy católico ni cristiano, pero dado que la discusión iba por el terreno religioso, mostré lo que dice la Biblia. Si a alguien no le gusta lo que dice la Biblia, es su problema. Únicamente señalé lo que está escrito en el libro más sagrado de los cristianos.
Por otro lado, jualanche -nuevamente apelando a sus facultades extrasensoriales ya que sabe mejor que yo lo que yo pienso- dice que cambié mi discurso sobre las diferencias macho-hembra de la especie humana por razones de clientela. No jualanche, únicamente respondí los comentarios de la señorita Minerva. Parece que tus capacidadades clarividentes otra vez fallaron.
Y ya mencioné anteriormente que nadie obliga a la mujer a ser cristiana, pero si se llama cristiana a sí misma, lo lógico es esperar que cumpla lo que dice el libro más sagrado de los cristianos: la Biblia.
Claro que hay otra salida más cómoda: tomar de la Biblia solo lo que me conviene y desechar lo que no me conviene. Eso se llama conveniencia.
Comment by Carlos VR — March 15, 2009 @ 10:39 pm
Respuesta a Terry,
Lo diré una vez más: el machismo es un arma política empleada por las feministas y los varones con mentalidad femenina. Cuando las mujeres dejen de usar dicha falacia ad-hominem (léase, atacar a la persona y no al argumento) dejaré de afirmarlo, pero cada vez son más las mujeres y varones con mentalidad femenina que usan los calificativos “eres un machista”, “tenías que ser hombre”, “eso es falocentrismo/androcentrismo” (y demás variantes), cuando no tienen argumentos en los cuales apoyarse. En la universidad pasa a cada rato.
Y no digo que sea un arma usada sutilmente, AFIRMO que el femenismo y la ideología de género la usan abiertamente. Que los machos de la especie humana se dejen intimidar e inventen mil excusas para demostrar que no son machistas, es una larga discusión que da para una bitácora aparte.
Ahora que Terry menciona el falo, efectivamente, el pene del macho y la vagina de la hembra representan de forma simbólica la manera de ser de varones y mujeres: el pene en erección es firme, sólido, está orientado hacia afuera (el espacio público), mientras que la vagina es cálida, húmeda, orientada hacia adentro (el espacio de la familia).
Y Terry muestra que tiene capacidad para la sátira y la burla (eso que llamamos “ser palomilla de balcón”, en este caso una palomillada literaria), pero no presenta evidencia que lo afirmé es falso. A los que deseen puedo enviarles las referencias de más de 200 estudios realizados en varones y mujeres de más de 50 países, sobre los actos violentos cometidos por varones y mujeres, que muestran más allá de toda duda razonable que hombres y mujeres se agreden por igual, y se causan daño POR IGUAL.
Comment by Carlos VR — March 15, 2009 @ 11:00 pm
Hay que estar desquiciado para afirmar a los cuatro vientos no tener nada contra la igualdad entre el hombre y la mujer, es decir, ser justo, no dejarse impresionar ni por la teta ni el pene asustado y a reglón seguido, sin aminorar un ápice los decibeles del discurso, decir que él jamás de los jamases, se equivoca. Si señor, nunca..! ¿Y qué..! Porque en su naturaleza, escuchen esto, no existe eso de meter la pata. Esas minucias no está en sus planes y menos en su conducta gallarda y varonil. Este digno representante de las tinieblas suelta todo este rollo para exigirle a la ‘torpe’ esposa que boquiabierta lo admira aplaudiéndolo, para exigirle obediencia ciega ! Porque en el asunto del pensamiento y las maravillas que se encierran en la mente y el cerebro, ya quisiera ella estar en los zapatos de un hombre. Por eso m’ija, no hay como la justicia divina.
Pd.- Gracias, un millón de gracias a este blog por hacer las veces del túnel del tiempo.
Comment by Terry — March 16, 2009 @ 8:48 am
Agradezco el intenso debate, de hecho, el tema es propicio para ser planteado desde diferentes puntos de vista. No obstante, creo que los argumentos se vienen repitiendo. Para no permanecer muda, a pesar de que en verdad no tengo tanto tiempo como quisiera para poder intervenir, voy a sentar mis puntos de vista al respecto:
1. El machismo jamás será un argumento ad hominem, porque a la hora de no nos referimos a las características de una persona sino a un sistema de pensamiento, a una “mentalidad”, que en concreto tiene sus manifestaciones en prácticas injustas. El machismo no emerge sólo del varón, sino que es una manera de pensar en que el varón se encuentra en una jerarquía diferente a la mujer por una serie de características. Ojo, no me refiero a que sean diferentes que las mujeres, porque obviamente lo somos, no sólo por los cromosomas o por ciertos pliegues del cerebro, además de los órganos sexuales, sino que me refiero a formas de entender el ser de uno y el ser de la otra jerárquicamente diferenciados.
2. ¿Por qué el espacio de adentro, es decir, el espacio hacia el cual está orientada la vagina, es el espacio de la familia? Ese no es un argumento: es simplemente una metáfora. Yo puedo decir que ese es el espacio del universo atómico interno y, por lo tanto, es una búsqueda del infinito cósmico pero hacia adentro. Es otra metáfora.
3. En la Edad Media los anatomistas no podían cortar cadáveres, entonces diseñaban los órganos del cuerpo según sus creencias. Pensaban que la vagina –y por eso el nombre– era una versión del pene pero hacia adentro, y que los ovarios eran los testículos que no habían sido insuflados “hacia afuera” por falta de aliento divino. En el renacimiento se empezaron a diseccionar cadáveres, y los anatomistas tenían frente a sus ojos las trompas de Falopio (que aún no se llamaban así) y los otros detalles del útero. Pero seguían dibujando a los órganos femeninos como “masculino volteados”. ¿Por qué? Porque la ideología les hacía pensar que la mujer es el otro del varón y que no tiene ontología propia. Felizmente apareció Renato Colón y descubrió el clítoris y describió los labios mayores y menores. No eramos tan insufladas, teníamos algo diferente y especial, un útero que sirve para dar vida y portar la vida, y a veces genera una cierta envidia.
3. Hay un estudio muy completo sobre asesinatos en el Perú. La mayoría de mujeres asesinados lo fueron por las manos de sus maridos, ex maridos, amantes, ex amantes, novios, ex novios y así sucesivamente. La mayoría de hombre asesinados fueron ejecutados por las manos de otros hombres. Puedo conseguir la referencia exacta más adelante.
4. Pensar no es socialmente aprendido. Esta afirmación es una falacia. No se puede pensar sin sociedad o sin cultura, porque pensamos a partir del lenguaje (me refiero a pensamiento abstracto no a ver figuras en la mente). Y no hay lenguaje personal: el lenguaje es siempre social y comunitario. El lenguaje es la base del pensamiento simbólico y para poder llevarlo a cabo debemos de aprender de los otros. Revisar para este punto a Rudolf Arheim y sus teorías cognitivas.
5. Pensamos hombres y mujeres de manera igual. No, claro que no, porque tenemos configuraciones cerebrales diferentes pero, además, porque culturalmente hemos sido condicionados para pensar de manera diferente, para entender los roles de género y las prácticas concrets de manera muy distinta. El problema es que, históricamente, hay espacios que se han valorado más que otros: el público, sobre el privado; la cultura sobre la naturaleza, etc etc es decir, y si se identifica público y cultura con varón se identifica por oposición privado y naturaleza con la mujer. Pero las equivalencias no son las mismas: los primeros mencionados valen más que los otros.
6. Este último punto es muy concreto: las mujeres hemos estado relegadas de la polis desde siempre, hasta bastante entrado el siglo XIX cuando se permitió el sufragio femenino en Finlandia. ¿Por qué se permite?, ¿acaso porque los hombres son buena gente y querían que las mujeres participaran de la vida política? Pues si hubo algunos pocos –como John Stuart Mill- pero básicamente se permitió el sufragio femenino porque las mujeres pagaban tributos y empezaron a exigir igual derechos por igualdad de obligaciones: “No taxation without representation” era el lema. No se le hizo un favor a nadie, se ampliaron los límites de la nación.
(Continuará…)
Comment by Rocio Silva Santisteban — March 16, 2009 @ 3:02 pm
No se que piense de ello, pero me gustaria saberlo.
Desde hace algunos meses la empresa SPRITE ha sacado un comercial donde se alude que el arreglo personal de las mujeres nace del deseo oculto de sentirse halagadas por los hombres, y que cuando mas halagos recibamos, no importando el tono fuerte o grotesco en que se digan, nos hemos de sentir muy bien….
Comment by Karla — March 17, 2009 @ 6:06 pm
Estimada Rocío,
1. Discutiré tu definición de machismo: forma de pensar de los varones, según la cual ellos se consideran en una jerarquía diferente de las mujeres y que se manifiesta en prácticas injustas.
Efectivamente, el varón es consciente de la importancia de dichas jerarquías y compite para llegar a los niveles más altos de las jerarquías, pero no porque piense que la mujer no puede hacerlo; simplemente porque está en su naturaleza el sacrificar tiempo, familia, comodidades, etc. con tal de alcanzar los puestos más altos de dichas jerarquías.
De acuerdo con la Teoría de la Inevitabilidad del Patriarcado, en todas las sociedades el varón (o la persona con cerebro “masculinizado”) siempre buscará ocupar los puestos más altos de las jerarquías sociales, sacrificando lo que sea necesario para lograrlo. Esto explica que los roles (no maternales) de mayor importancia en la jerarquía social sean ocupadas por varones.
Esto no solo se aplica a sociedades occidentales, incluso entre los arapesh y tchambuli (sociedades estudiadas por Margaret y que algunos usaron como ejemplo de sociedades matriarcales), en las sociedads estudiadas por Malinowski y en cuanto relato etnográfico existe, se verifica lo mismo: los varones siempre tenderán a ocupar los puestos más altos de las jerarquías. Otro hecho transcultural (léase, se da en todas las culturas), perfectamente comprobable y verificable.
Entonces, la pregunta no es si esto es socialmente aprendido, sino ¿porqué en todas las sociedades ocurre lo mismo? La explicación viene de los estudios de la Neurología, Endocrinología y ramas afines, que muestran -entre otras cosas- que el cerebro masculinizado (ojo, no digo varón, digo cerebro masculinizado, puede ser una mujer con un desarrolo neurológico que sigue el patrón masculino) en situaciones de alta competividad activa ciertas regiones de la corteza cerebral y eleva de forma significativa el nivel de testosterona en el flujo sanguíneo. El efecto de la testosterona se ha encontrado incluso entre jugadores de ajedrez.
No afirmo que en situaciones de alta competitividad, el nivel de testosterona de las mujeres no revele un aumento, sino que éste es moderado en comparación con el cambio notable observado en el flujo sanguíneo de los varones.
2. De acuerdo con que la metáfora del pene y la vagina son símbolos, precisamente señalé que representan de manera simbólica la actitud de los machos y hembras de la especie humana. Lo interesante es que se trata de un símbolo universal, transcultural.
3. Con relación a los textos citados, cuando señalas el estudio de asesinatos, imagino que te refieres a uno diferente del que Demus publicó en 2006, el cual es un estudio de casos individuales. En dicho estudio, Demus analizó 9 expedientes judiciales sobre homicidio entre cónyuges, SÍ NUEVE CASOS, y comprobó que efectivamente en más del 50% (léase en 6 de 9 casos) la víctima fue mujer. Pero repito, este es un análisis de casos individuales que obviamente no permite hacer inferencias sobre todos los casos de homocidio entre cónyuges.
En todo caso, si tienes acceso a las estadísticas de homicidio entre cónyuges -divididas por sexo- te agradeceré nos digas cómo acceder a dichos datos oficiales porque se pueden hacer estudios muy interesantes.
Finalmente, solo recordarte que el libro de Stuart Mill “La esclavitud femenina” es un libro de ensayos que contiene análisis brillantes, propios de Mill, pero que se basa en hechos histórico no comprobados o ya refutados o en afirmaciones sobre la biología humana tales como la siguiente:
“Me opondrán que la anatomía demuestra que el hombre posee capacidad mental mayor que la de la mujer, y el cerebro más voluminoso. El punto es muy discutible. Todavía no se ha probado que el cerebro de la hembra sea más pequeño que el del varón”.
Texto tomado de:
http://www.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras/02589516444614584232268/p0000022.htm#23
Capítulo XXI: Diferencias fisiológicas ….
Aún cuando el tamaño del cerebro no explica el funcionamiento cerebral diferenciado, está demostrado más allá de toda duda razonable que proporcialmente hablando (léase, tomando en cuenta el efecto del tamaño), el cerebro del varón es más grande que el de la mujer.
Y para terminar, de acuerdo contigo, el voto femenino fue concedido una vez que las mujeres asumieron sus deberes de ciudadanas, pagando sus impuestos. Deber y derecho siempre van (o deberian ir) de la mano.
Comment by Carlos Vílchez-Román — March 18, 2009 @ 10:41 am
Aunque mi vida está de sombras llena
No necesito amar, no necesito
Yo comprendo que amar es una pena
Una pena de amor y de infinitos
Las bombas atómicas, las guerras genocidas, las cruzadas religiosas que costaron millones de vidas; la estupidez machista de quemar miles, -por no decir, millones- de brujas; las peores violaciones que la mente humana pueda imaginar: atropellos incalificables, crímenes espeluznantes y masacres horrorosas, Herodes, ahora nos enteramos que toda esa verguenza fue cometida por los mejores ‘cerebritos’ del firmamento.
No necesito amar, tengo vergüenza
De volver a querer como he querido
Toda repetición es una ofensa
Y toda supresión es un olvido
Desdeñosa, semejante a los dioses
Yo seguiré luchando por mi suerte
Sin escuchar las espantadas voces
De los envenenados por la muerte
Con su bestialidad no sólo descendieron al peor de los infiernos, sino que el adelanto tecnológico de nuestros días, Aleluya!, la Neurología, Endocrimología y ramas afines, nos permiten afirmar que alcanzaron tan alta competitividad gracias a sus cerebros de auténticos machazos. Cerebros que, para histeria de feministas y varones feminoides, se encontraban repletos, full, a tope, chorreando testosterona a mares; es decir, despilfarrando a sus anchas esa sustancia que sale de los huevos.
No necesito amar, absurdo fuera
Repetir el sermón de la montaña
Por eso he de llevar hasta que muera
Todo el odio inmortal que me acompaña
En Egipto los hombres tuvieron la inteligencia para decorar los templos con los órganos sexuales de los dioses masculinos: quien olvida la estatua de Osiris llevada con sus tres penes en procesión.
Yo comprendo que amar es una pena
Una pena de amor y de infinitos.
En Roma en todos los caminos y en todas las calles y en las casas estaba el falo erecto coronado con toda clase de frutos.
Sin escuchar las espantadas voces
De los envenenados por la muerte.
Cuando los ‘cerebritos’ dedujeron que el abdomen de la mujer no bastaba, que se necesitaba del concurso del falo para procrear, entonces comenzó el fin del matriarcado y empezó la pachanga, la falocracia:
Por eso he de llevar hasta que muera
Todo el odio inmortal que me acompaña
La falocracia fue ejercida en forma de poder y originó el patriarcado, su extremo más pernicioso es el machismo del que se ufanan los ‘cerebritos’
No necesito amar, absurdo fuera
Repetir el sermón de la montaña
En suma, alrededor del mundo vimos a muchos dioses en lentejuelas desfilando por las pasarelas penis erectus en mano aplaudios por exceltados ‘cerebritos’
Hoy en día los objetos genitales son venerados y celebrados en múltiples formas, ni el ‘adelanto’ cibernético, los blogs, se salvan.
Aleluya..!
Miguel Paz.- compositor del vals Desdén, muchos erróneos llaman Desdeñosa.
Aquí la canción:
http://video.aol.com/video-detail/desdn-vals-peruano-dos-versiones/1023534843/?icid=VIDURVMUS11
Comment by Terry — March 19, 2009 @ 10:11 am
Bien provocativa la intervención de Terry, tal vez lo adecuado para que el post se relance. Esa manera un tanto surrealista, abstracta, de presentar los puntos de vista, combinando las ideas con las sensaciones que afloran del subconsciente al influjo de una canción tan conocida, invitan a descubrir las motivaciones que lo llevan a recrearse en el afán de patentizar de la forma más cruda su odio por sus congéneres..¡de su mismo sexo!! En el aspecto crucial del tema tratado, por mi parte solo me queda declarar que no tengo forma de compartir sus expresiones, pues sus sentimientos parecen reflejar un rechazo franco y definitivo a la igualdad de los sexos, con mayor razón a la superioridad del varón que los machistas enarbolan, lo que derivaría en su defensa viril de la superioridad femenina. O sea que sería el machismo al revés, el “hembrismo”. Yo ya me declaré partidario de la igualdad que se refleja en el “dos en uno”, la fusión de los dos géneros en uno solo a través del amor. Por eso me quiero deleitar en el análisis de la versión escrita que presenta del vals DESDÉN. En la primera estrofa existen dos versiones, la que enfoca toda la reflexión en tiempo presente (aunque mi vida ESTÁ de sombras llena) y la que la expresa en condicional (aunque mi vida ESTÉ de sombras llena). Luego el párrafo incomprensible, “una pena de amor y de infinito (o infinitos)”. Polo Campos sostiene que a veces las letras no se entienden porque el uso popular las ha ido degenerando. Con mi compadre César Carrillo, en noches de peña en el “Sabor Criollo” de la Residencial Felipe (años ha), nosotros lo cantábamos “una pena que va hasta lo infinito” porque en algún lado lo leímos así, aunque igualmente el “yo comprendo que amar es una pena que va hasta lo infinito” no es muy cristiano (entendible) que digamos, pues se asume que el mero hecho de amar, el bello hecho de amar supone un sufrimiento sin límites (¿) Pero en fin, en algún punto tiene que quedar la canción, aunque pase por el examen de gente tan perita como Alicia Maguiña o Manuel Acosta Ojeda.
En una estrofa posterior aparece el DESDEÑOSA. De las dos versiones que Terry adjunta, Los Dávalos la cantan de esa manera, pero yo creo que se debe a que han remedado la versión de Jesús Vásquez, que por su género femenino la cantaba así, pues si la letra original así dijera, lo lógico sería mencionar “desdeñosa semejante a LAS DIOSAS” que en el Olimpo habían bastantes, y de valía por lo menos igual a la de LOS DIOSES. En la misma estrofa es discutible si el original mencionaba “yo seguiré luchando POR mi suerte”o “yo seguiré luchando CON mi suerte”. Y en el párrafo final, y así se escucha en la doble versión alcanzada, no se habla de “todo el odio INMORTAL que me acompaña” si no de “todo el odio MORDAZ que me acompaña” (Supongo que en la acepción “Que corroe o tiene actividad corrosiva” de la RAE).
Rocío, no me reprocho haber llevado el tema por este camino, pues Terry así lo dispuso, con lo cual tenemos un aspecto inédito aquí, que es el enfoque poético-musical.
Comment by jualanche — March 22, 2009 @ 7:47 pm
Mientras escribía la nota anterior del 18 de marzo me vino a la mente las tormentas invernales que por esta época se desata en los EEUU, y llegó junto al vals Desdén. A intervalos, empujado parece por una fuerza extraña, como un autómata, agregué estribillos de la canción a los comentarios sobre asuntos cerebrales que veía haciendo.
¿Por qué lo hice..?
Un misterio. Creo que se debió a una maravillosa experiencia que tuve hace unos años cuando viajaba cerca al polo norte de los EEUU, por la ciudad de East Greenwich en el estado de Rhode Island. Llegué a un recital en medio de la nieve, serían las 7 de la noche y una hermosa joven norteamericana de padres mexicanos, Lhasa D’Sela , cantaba en Inglés una canción que de inmediato me transportó. No sabría decir adonde. Pero definitivamente me sacó de donde estaba y me llevó a un espacio que tampoco conocía.
Reconocí de inmediato la melodía, sin embargo no sabía dónde la había escuchado; años, ¿cuántos?, muchos, pasaron por el recuerdo en forma vertiginosa hasta que finalmente al fondo de túnel el acertijo desaparecióóóó:…
Era El Payandé..!
¿Se imagina doctor cerebral en medio de la nieve en un pequeño pueblito perdido de los EEUU escuchar en Inglés El Payandé..?
Y escucharlo con su tonalidad triste pero con un ritmo diferente, ‘soft jazz’, acompañado de violines, trombones, contrabajo, guitarras eléctricas y coro en medio de una noche completamente blanca. Me tomó varios segundos reaccionar y decir “Esa canción era peruana.!”. Y empecé a mal cantarla en español.
Al escuchar la melodía me sentí confundido, asombrado y a la vez agradecido. La joven cantante de unos 20 años de edad de aspecto anglosajón, apenas sabía decir unas cuantas palabras de Español, sin embargo cantaba maravilloso canciones peruanas. Después cantó Desdén, esta vez en Castellano como Mercedes Sosa..!
Esos recuerdos vinieron a mi mente cuando en estado de catalepsia escribía la nota anterior. Eso es todo. En ningún momento se cruzó por mi atribulado cerebro plantearle un “teorema surrealista”, como usted sugiere.
Si la canción hubiera sido de Michael Jackson, pregunto: ¿Su teoría sobre la mariconada igual hubiera descalificado al opinante por no aparecerse a la discusión blandiendo su valentía..?.
Pd.- En ningún momento se habla de la “superioridad” femenina. Simplemente se apunta la bestialidad confundida con “derecho”
Comment by Terry — March 31, 2009 @ 11:49 pm
Mi querido Terry, hay que domar la susceptibilidad, pues en ninguna parte he aparecido yo tratando de tildar de mariconada vuestro enfoque en el tema. La preferencia por un sexo puede deberse a mil motivos, el último de los cuales encajaría en la sospecha de la mariconada, so riesgo de teñirse uno de discriminación sexual. Por otra parte, el impulso de escribir sobre su bella presentación que según su propia confesión nació de un misterioso estímulo, es suficiente prueba de que la forma gustó y no mereció crítica alguna. Y por último, tenga por seguro que si la canción hubiera sido de Michael Jackson yo no hubiera dicho ni chus ni mus, porque en el tema hubiera estado más perdido que huevo sancochado en cebiche. Sobre su última acotación dejo sentado que a mi no me alcanza, pues jamás he considerado que la bestialidad puede confundirse con el derecho. (O con el “derecho”)
Comment by jualanche — April 5, 2009 @ 8:19 pm
Querido Terry, mi mejor buena voluntad creo patentizarla aquí, con este apéndice a mi último despacho. Aguijoneado por una duda mantenida a través del tiempo sobre el real origen de El Payandé, por su mención en la letra a tierras colombiana, me sumergí en el Internet, y lo que he encontrado supongo que volverá a removerle sus bellos recuerdos:
Descripción: _El Payande_ una composición colombo-peruana por José V. Holguín M (letra) y Luis E. Albertini (música). El primero (Cali 1837-1905) llegó a Lima poco antes de 1870 en que se casó con Mercedes Larraburre y de 1871 á 1873 trabaja junto a Albertini (Paris 1823-1880?) para el presidente José Balta (Zanutelli 1999; Ramos 2005). El Payande habría sido compuesta cerca del año 1873; “[a]parece en el Cancionero Popular (Lima, 1892); imprenta de Benito Gil” (Zanutelli 1999). Sin embargo, ha sido plagiada en 1997 por la cantante mexicano-canadiense Lhasa de Sela y su pareja Ives Desrosiers que se presentan como autores de El Payandé en la pista 5 de su mundialmente exitoso CD La Llorona (Sela 2007). Más información en http://www.myspace.com/num aarmacanqui _El Payande_ is a collaboration between Jose V. Holguin M. (lyrics) from Colombia and Luis E. Albertini (music) from Peru. The former arrived in Lima before 1870 when he married Mercedes Larraburre and worked with Albertini for president Jose Balta from 1871-1873 (Zanutelli 1999; Ramos 2005). The Payande was composed c. 1873; “it is printed in _Cancionero Popular_ (Lima, 1892) Benito Gil printer” (Zanutelli 1999). However, it has been plagiarized in 1997 by the Mexican-Canadian singer Lhasa de Sela and her partner Ives Desrosiers who ppsed as El Payande’s authors in their world wide successful CD La Llorona, track 5 (Sela 2007). More info at http://www.myspace.com/num aarmacanqui EL PAYANDE Lyrics by Jose Vicente Holguín Mallarino; music by Luis Eugenio Albertini. C. 1873 Nací en las playas del Magdalena, bajo las sombras de un payandé. Como mi madre fue negra esclava, también la marca yo la llevé. Ay, ay, ay, ay. Ay! Suerte la mía! Cargar cadenas y ser esclavo de un vil señor. Por las mañanas cuando amanece, salgo al trabajo con mi azadón. Como a tasajo plátano asado. Riego la tierra con mi sudor. Bajo la sombra de una palmera voy a ocultarme del ardiente sol. Látigo fiero cae en mi espalda y me recuerda que esclavo soy. Cómo pudiera lograr la entrada Si yo pudiera tomar mi lanza, para vengarme de mi señor. vengarme airado de mi señor. Cómo yo viera su cara airada Con gusto viera yo arder su casa yo le arrancara su corazón. y le arrancara yo el corazón Mi pobre padre también fue esclavo; llevó la misma suerte que yo. Mi buena madre en resto yace. El único hijo que queda: yo! REFERENCES Zanutelli R., Manuel. CANCIÓN CRIOLLA - Memoria de lo Nuestro. Editora La Gaceta S. A., Diario El Sol. Lima, Peru, 1999. Pages 89-90. Ramos N. Carlos A. (2005): Historia delderecho civil peruano siglos XIX y XX, Tomo V, Vol. 1 p. 151 Sela, Lhasa de (2007): Lasa: EL Payandé Lyrics available at http://foro.loquo.com/view topic.php?p=1032011 accessed on 070620 ___ (2007) Video available at On Tour with La Llorona, avalable at http://www.youtube.com/wat ch?v=Zhro_q__670 accessed on 070620
Categoría: Música, Live Performances
Palabras clave: El, Payande, panalivio, Jose, Vicente, Holguin, Luis, Eugenio, AlbertiNúmero total de plays: 125
Añadida: 26 mar 2009
Comentarios: 0
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Comment by jualanche — April 5, 2009 @ 8:50 pm
La poligamia es el matrimonio de un hombre con varias mujeres; la poliginia el matrimonio de una mujer con varios hombres.
Comment by Pedro Soto Márquez — January 3, 2010 @ 12:14 am