Kolumna Okupa

Rocío Silva Santisteban

October 13, 2009

Preguntas

¿importan los cuerpos?
¿importa la materia de la que estamos hechos?
¿las venas?
¿la sangre que fluye mes a mes?

un rastro
de tu saliva bajo
las marcas de mi propio
deterioro

flacidez
arrugas
canas

una pierna dura y un músculo
que se abre

¿es el corazón?

 

La pintura es del excelente artista español Antonio López y se llama Atocha.

October 3, 2009

Venus

                                   

de una vieja bañera emerge, lenta y torpe
                                                                                         Venus Anadiómeda, Arthur Rimbaud

¿Por qué no te vas? ¿Por qué no lanzas una sola mirada lejos, lejos?
Todo es tan torpe cuando tú pronuncias la palabra que me desgasta.

Yo soy esa diosa, yo soy esa Venus, precisamente yo la que se levanta de la tina, desnuda.

Detrás de mí sólo las luces, el espacio entre el límite del hastío y la evasión; yo soy aquella vieja, a los 28, las curvas de mi cuerpo le dan asco a cualquiera.

En ese espejo que me retrata de cuerpo entero, miro esas curvas
y aguanto la arcada en la boca.

Eres un animal y tu… esa maldita piel te atrapa, te atrapa.

Voltea mi piel, voltea y verás cómo me extiendo hasta el último resquicio y para siempre.

Y para siempre.

Tengo los omóplatos sugestivos, los omóplatos, ah, eternos como una puta de Brassaï, así soy, amor, una putita, un cuerpo que ni siquiera tú ahora quieres contemplar.

Soy la que se levanta para otra vez caer.

Al borde ¿debajo mil luces de neón invitándote al paseo?

Bailas, una botella en la mano derecha y en la izquierda la herida, te tanteas, debajo de la ropa
sólo esa piel inmensa que nunca podrás achicar, sólo esa piel dura que nunca podrás morder, ni perdonar.

Te mataré

Siempre, suspendida sin caer sobre los techos de los autos
siempre en esa lámina final de la cornisa, en ese instante del pensamiento, siempre pienso en ti.

Soy Venus, desde hace años soy la elegida,
Yo soy aquella por la cual delirarán
Aquella que besarán en los pies
En los pies lacrados de heridas
En los pies cubiertos de enemigos

Sobre mi jinete cabalgo hasta no verte más
Cabalgo como una diosa enfurecida
Cojo las crines de tu pelo,
Hundo mis espuelas en tus ancas
Y mientras tú gimes dejo caer mi saliva
Una raya larga de mi saliva sobre tu frente

Hincha tu sexo para bendecirme, y así,
Cabalgando uno frente a otro, habremos
Quebrantado el dolor
Y seremos los héroes, los héroes

Con el nombre de Dios entre los labios

Jadeantes.

De Mariposa Negra, 1993

La ilustración es de Jean Leon Gerome.

September 5, 2009

Mi gato no sabe de subalternidad

Mientras yo estudio a Gramsci
Kero juega sobre la cama
se acerca al libro rojo y lo huele
despacio, auscultando
luego con todo desparpajo
se sienta encima

Ay, si supiera de Guha, de Bhabha, o siquiera
de Spivak
pero con su gatuna ignorancia
se acerca a mi lápiz para pelear

Ay, cómo lo muerde y lo derriba

Mira al techo buscando un insecto
(su objeto del zarpazo colonizador)
y distraído alarga la pata
sobre la máscara asesina:
el libro de Foucault

Kero no sabe nada. Pero lo mira todo.

Yo me desgañito entendiendo
esos conceptos que imagino algún día
me van a liberar

y mientras continuo con la amanecida
entre el temblor de la pantalla
y la enésima página del buscador
Kero sucumbe al sueño gramsciano
y es más libre que yo.

La foto es de Kero, mi gato, cuando tenía pocos meses y fue tomada por Giancarlo Tejeda.

August 26, 2009

Clitemnestra, infiel

Con cuál de tus manos mancillaste los oscuros designios de la Moira
echada sobre cuatro candados inaugurando un nuevo linaje
olvidaste regar con linaza y afrecho el camino empedrado
el camino hacia el último baño.

Una perra huyendo de sus crías será maldita hasta por dos mil años
pero tú supiste elevar tu arma sobre el oráculo de Loxias
e inmortalizar la triste historia de las mujeres dignas y sus amantes.

Quién se encargará de pintarrajear la tumba de tu hija,
quién lavará las flores que crecen bajo sus pies,
todos tuyos y somos ignorantes de tu ira
de la cólera impotente de comer con las entrañas guisos violentos.

Dulce será el sendero empolvado del incienso,
la modorra con que juzgan a los héroes
dulce la niña que mojó tus piernas con lágrimas sagradas
sin saber ella misma del hacha sobre el cuello
de las gotas negras que azotan los vientos de Estrimón.

Ni los dioses saben de este dolor de hembra
el grito que calla en la propia boca
el temor de las murallas ante el eco de la propia voz:
está vengada la muerte de dos niños con la de este hombre.

Tira la daga inmunda y regocíjate
hiciste bien mujer, hiciste bien.

 

Ese oficio no me gusta, 1987

La imagen es de Irene Papas en el papel de Clitemnestra en la película "Ifigenia" de Michael Cacoyannis.

August 8, 2009

¿Quién me sanará?

Tu quebranto es inmenso como el mar, ¿quién te sanará?
(Lamentaciones 2,13)

Si yo sola no lamo mis heridas
Con esta lengua que me perfora
            ¿quién me sanará?

Si yo sola no destejo los enredos
Con paciencia de esclava
Para convertir los nudos en gasa
            ¿quién me sanará?

Si mi propia razón no puede
Contra el torrente de mis emociones desbordadas
Si entre llantos olvido las guirnaldas
Y la fuente de agua viva
            ¿quién me sanará?

Si yo sola no me cicatrizo
            ¿quién me sanará?

¿quién me sanará?
¿quién me sanará?
¿quién me sanará?

Ayacucho, 2005

Fotografía Giancarlo Tejeda.

May 9, 2009

Se acerca la noche

 Foto Giancarlo Tejeda.

Se acerca la noche
la escucho arrastrarse entre los libros
traspasar el umbral y el sacrificio
tuerce las sonrisas de las fotos
pegadas precariamente a las paredes.

Se acerca la noche
con su aroma espeso y caliente
me tiene miedo pero me atrapa
—estoy cansada— le suplico
pero ya sabes siempre
ha sido inclemente
ni aunque aúlles se estanca
y solo ante ese espejo negro
me paralizo.

Se acerca la noche y un frío
va invadiéndolo todo
el corazón se precipita a latir
desde el fondo algo me jala y yo me dejo.

La noche nos muerde
despiadada.

April 11, 2009

PACHACUTI (o la indignación es un gran sentimiento)

El próximo pachacuti, o gran cambio, ya ha empezado,
y promete el emerger de un nuevo ser humano después de este período de confusión
.

Detrás de una marca de bala un corazón seguirá latiendo
detrás de una ráfaga abierta veintitrés mil cuerpos bajan solos por el camino
a pesar del ruido, de la matanza, de la sangre y de sus cabezas
estaremos fijos como puntos de piedra en la cordillera
con nuestras manos de cansancio y cañas y barro y azúcar
seremos muchos tras los huesos porque todo esto nos derrota
pero no por tiempo eterno
y toda nuestra patria llora por un hueco y se deshace
agachada la cabeza
han encontrado cadáveres de niños, de mujeres, una escuela medio cenizas
han descubierto las tizas, las carpetas, los folios de hojas, todos los cuadernos,
pero nuestras ramas seguirás perfectas bajo los árboles
buscando desarmar al enemigo, al traidor, al usurero, al pájaro de la noche
a las distancias que ellos llaman
los caminos son nuestros, el último eslabón,
nuestro sufrir, el desentierro, los cochebombas, la maldad,
y mataremos a los traidores con sus ojos como cuervos
y sacaremos sus ojos sobre un lápiz azul para marcarlos por siempre
colgaremos sus huesos en los perfiles del aire
y todos los animales orinarán sus rostros y saltarán para elevar el llanto
pero aún así no nos detendremos como ellos tampoco lo hicieron
como ellos con sus balas y sus granadas salieron por nuestra espalda
y la tierra y la luna y el sol serán testigos
y todo regresará a un principio o no regresará nunca más
porque como un niño se desangra desbordando el cauce de los ríos
como un pueblo es tomado por soldados como el mismo infierno entonces
seremos fuego del fuego, seremos trampas abiertas
y al final del juego, de este juego maldito de muerte eterna y vida que retorna
volveremos
porque las llamas del fuego son nuestro lamento
pero también nuestro grito de guerra y de victoria.

Cajamarca, 1987

La cita y la ilustración son de aquí.

January 31, 2009

Croac

Me miro en el espejo: saco un par de verrugas y me contempló en la inmensidad del verde. Pollo o rana o pato o nada.

Pero jamás me comería tus ancas.

Te prometo que las besaría, las llenaría de miel, las envolvería con mi lengua. Despacio, despacito. Y luego iría dejando un rastro de saliva, caliente, un rastro desde las puntas de los dedos del pie hasta arriba, lo más arriba que pueda.

Hasta ahí: donde te inquietas.

Ahí donde todo se vuelve nada: donde lo único por hacer es sentir. 

Voy a dejar esa rastro largo de saliva sobre tu piel verde para que la deseches, como una serpiente, la dejes a una vera del camino y de una vez por todas salga el Príncipe, Fata Morgana, Merlín y el Corto Maltés que también debes ser.

Y si tú me besas
Y si tú besas mi piel verde
Ah, señor, Príncipe,
Estoy segura que lloraré.

 

La imagen es de un fotograma de la película del Corto Maltés, el personaje de Hugo Pratt, el primer comic del que me enamoré en mi vida.

January 17, 2009

El ángel negro de Copley Square* (R.M. Rilke)

¿Adónde voló el ángel que me prometiste?
¿Dónde se esconden sus alas tiznadas?, ¿en qué
paraíso fue a refugiarse?, ¿por qué
dejé de ser su protegida?

¿Cuáles son los efectos de mis malas
palabras?, ¿a qué otra heroína ha escogido?, ¿por quién
escarba hoy entre las piedras?, ¿de quién
son sus incontables caídas?

¿Qué tropiezo fue abriéndose como un
precipicio?, ¿que oscura obsesión se disolvió
entre sus alas?, ¿bajo qué poder agacha hoy la cabeza?,
¿sobre qué dominada cerviz levanta las garras?

¿Por qué hiciste que descendiera la escalera?
¿Adónde lo llevarán sus deseos?
¿Desde qué inconfesable estación del tiempo
se bate en retirada?
¿A quién liberan sus palabras?

Dime, dime, dime
¿Qué música tañe su arpa?, ¿qué
espalda congela sus ansias?
¿Qué camino empieza a recorrer a tientas?

Y no te hice caso
Y tú me lo habías advertido:
Todo ángel es terrible.

 

* Copley Square es una plaza de Boston, pero la estatua del ángel al que me refiero no se encontraba exactamente ahí sino en Marlborough St. y yo solía verla desde el bus que cruzaba el puente sobre el río Carlos. Pero escogí la plaza para situar el poema porque era el lugar al que iba para encontrarme conmigo, o entre los libros de la biblioteca pública, o en la iglesia.

                                                

January 7, 2009

Martes

Le tuve miedo a los martes
desde el colegio

ahora despierto en la madrugada gritando
me jalo el pelo de nervios

en la mañana del martes nunca
ni un asomo de sonrisa
 
en la oficina abundan los problemas
la amenaza del desempleo
 
las cuentas no alcanzan
para cubrir las deudas
 
me llega un email de alguien
que se arroga el derecho de insultarme
 
me da la impresión (es un hecho)
y cada martes estoy más vieja
 
te llamo te busco te necesito
pero este martes no me respondes
 
tengo ganas de gritar
pero no hay oído que me resista
 
yo también me pregunto
hasta qué martes durará mi cuerpo
 
quisiera tener cuatro años
y un perro
para aprender a dormir cada martes a su lado
y que me protejan sus latidos.

El cuadro está tomado de aquí y es del extraordinario pintor austriaco Lucien Freud.






















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